Los datos, las cifras no mienten y son pistas de la corrupción gubernamental

21 de enero de 2022

Cuando un tema no va bien, los cañones mediáticos de La Moncloa apuntan hacia otros objetivos y ese extraño numero que no beneficia al Gobierno Sánchez desaparece bajo un sin fin de otras cifras y comentarios distintos que nada tienen que ver con la deuda o el déficit y pierden su relevancia, ya que la velocidad de consumo de este tipo de informaciones es brutal.

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Sin embargo, esta velocidad de consumo que oculta el problema local tiene algunas veces contrapartidas comparativas que son todavía mucho mas dañinas que las propias cifras en sí y además sacan los colores de los responsables locales por su ineficacia, torpeza y escasa trasparencia.

Los fenómenos son abundantes y a cuál más escandaloso. El escandalo del reparto de los fondos de recuperación, por ejemplo, es de los que ponen los pelos de punta y sus cifras irán y vendrán de las primeras páginas de todos los periódicos durante bastante tiempo.
Otro dato que, además, pasara a los libros de historia es el de los muertos `por la covid. En estos momentos nadie habla de ellos, pero son unos miles sin contabilizar y de los que nadie quiere saber nada. En algún momento el gobierno del momento tendrá que dar cuenta de lo pasado el y en ese momento nos acordaremos muy mucho de la pandemia y del señor que ocupaba La Moncloa y nos mintió una y otra vez y oculto todos los cadáveres que pudo para que no saliésemos a la calle y le echásemos de su refugio a boinazos.
Para no amargarles, con tantas mentiras que nos rodean, la última es la de las provisiones. Hartos estamos de recordarle a la señora vicepresidenta que no nis engañe mas con tanto crecimiento y ella empecinada en que sus cifras son las buenas, menos mal que Eurostat se encarga de poner las cosas en su sitio y cuando da a conocer las cifras nos enteramos de que encabezamos todos los rankings negativos: desequilibrio presupuestario, deuda pública o déficit, pero vaya usted a una rueda de prensa del Gobierno e intente preguntar por alguna de ellas, vera lo que le pasa.
Silencio total, la pregunta se pierde, ya no hay tiempo o ¡¡Veto al canto¡¡

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