Ahora vienen las prisas

07 de agosto de 2022

Como siempre el Gobierno lanza una idea, una ocurrencia que le parece puede derivar la atención de otros temas mas importantes y cuando no le queda mas remedio que ponerlo en marcha pues vienen las contradicciones y las prisas.

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En el caso del plan de ahorro de la energía lo de las contradicciones e tan evidente que casi no requiere comentarios y es que todo lo que toca esta vicepresidenta con sus manecitas resulta que necesita de `profundas correcciones ya que los datos o las recomendaciones que propone son en buena medida imposibles de cumplir o u aplicación supondría tal desastre que mas vale aparcarlo y olvidarse. Para ello los expertos de la Moncloa ya saben lo que tienen que hacer, silencio absoluto.

Luego esta lo de las prisas. En el caso del plan de ahorro, resulta absolutamente sorprendente que tras haberse diseñado hace un par de meses en base a las ideas de los ecologistas progres reunidos bajo los pinos de La Moncloa tenga que ponerse en marcha en menos de una semana, y con amenazas de graves sancione para aquellos que resistan.
La realidad es que el plan trata de calmar a la UE, no de ahorrar energía. Bajo esa premisa es comprensible que ante la numerosas contestaciones procedente de todas las esquinas, el Gobierno tenga que hacer el paripé y reunir al personal para cubrir el expediente y quedar bien ante Bruselas.

Pero que nadie espere grandes resultados, ni aplausos. Los tiempos no están para eso y para implementar muchas de las medidas se necesitan tiempo y recursos y los empresarios no cuentan con ninguno de los dos. Así que la imagen ante la Comisión será la que sea, pero la realidad puede que no tenga nada que ver con las apariencias.
Y mas si se piensa que, algunos expertos estiman que la reducción del 7% que ahora se no exige, es el equivalente a todo lo que consume España, en hogares y empresas de todo tipo, durante poca más de una semana. O lo que es lo mismo, se comería casi la cuarta parte de las reservas de gas que acumulamos, que aguantarían el consumo energético de un mes en todo el país. Eso, aunque parezca poco, es una barbaridad. ¿Alguien se imagina lo que ocurriría en España con un apagón de una semana?
Luego vendrán las sanciones, pero mientras quedamos “bien”, que es lo único que le importa a este Gobierno

 

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