Como les gusta la fraseología, tonta

22 de abril de 2022

La ministra Belarra y compañeras mártires que todavía se sientan en el Consejo de Ministro son expertas en hacer frasecita como si la política fuese cosa de tomarse el té en el Ritz o en el Savoy de Londres

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Así en una mal llamada Conferencia Europea por la Paz organizada, claro esta por su propia formación y que habremos pagado usted y yo, puesto que la habrá financiado su propio ministerio que pagamos los españoles la señora Belarra ha dado suelta a su creatividad a favor de Putin tratando de demostrar a sus posibles votantes, si es que les queda alguno, que estan cin la paz y no con la guerra, tildando de hipócrita a quienes amparándose en mensajes de apoyo a los ciudadanos de Ucrania, en realidad están defendiendo «fuertes intereses económicos inconfesables», como a su juicio revela que grandes empresas de armamento se hayan revalorizado casi un 15% desde que comenzó la invasión, o los compromisos de aumento del gasto militar de Estados o el aumento de la venta de gas licuado norteamericano a toda Europa.

Quizá por eso, se está dejando «la piel» por construir un movimiento europeo por la paz que condene la invasión «ilegítima e ilegal» rusa y su solidaridad con los ucranianos, que están «pagando con sus vidas y sufrimiento» las consecuencias de una guerra que «nunca afectarán del mismo modo a los poderosos que las ordenan». De esta forma, apostar por la diplomacia es «exportar la paz» ante las voces, de una parte importante del espectro político, que sostiene que la guerra «se para con más guerra», lo que entraña aumento de la «escalada bélica» y también «más gasto militar». Por tanto, Belarra ha subrayado que es «obligación democrática» exigir diálogo y diplomacia, pues es el «camino para la paz» y que son «cada vez más» quienes lo defienden, como muestran las organizaciones progresistas presentes, pero también movimientos y colectivos sociales.

De la guerra se pueden decir muchas cosas, pero no tantas tonterías en tan corto espacio de tiempo. Y claro las burradas de las fosas comunes y demás atrocidades cometidas, nada de nada, ni hablar, porque eso son cosas feas e irritan al amigo Putin.
Lastima de que el enfado de los independentistas y sus amenazas por el espionaje quedara en un simple pataleo y no en crisis de gobierno.

 

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