Todos cambiamos de opinión, pero tanto como Escrivá,…

18 de noviembre de 2021

La polémica sobre las pensiones y la subida de las cotizaciones ha llegado a alcanzar el grado de batalla, puesto que, gracias a ella, los empresarios abandonaron la mesa de negociación y han puesto en riesgo la llegada de los fondos ya que Bruselas exige que los acuerdos sean firmados por todas las partes implicadas y una de ellas, evidentemente, son los empresarios.

Compartir en:

Estos últimos, han insistido desde el principio sobre la inconveniencia de la subida de las cotizaciones por la trascendencia que ello pueda tener en el empleo, justo en el momento en el que se necesita que este crezca por todos los medios y cuanto mas mejor.
La postura, de los empresarios ha sido criticada y descalificada por el ministro Escrivá, que curiosamente, no hace mucho defendía esa misma posición desde la catedra de la AIReF. En concreto, en abril de 2019 Escrivá, reclamaba al Gobierno de Pedro Sánchez no subir las cotizaciones sociales en ningún caso y alertaba de que en España se sitúan por encima de la media de la OCDE. En un informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal Escrivá advertía de que "las cotizaciones sociales en España son relativamente altas, situándose seis puntos por encima de la media de la OCDE".
Según ese viejo informe, rescatado por Mercedes Serraller el total de cotizaciones sociales como porcentaje del coste laboral es en España del 28%, frente al 22% de la OCDE. Y, a continuación, avisaba al Ejecutivo: "Se considera que cualquier modificación no debería implicar un incremento de las cotizaciones sociales, si no únicamente una reconfiguración de las mismas".

Hay que ver como cambia uno cuando cambia de poltrona y defiende los intereses del señorito. Pero la cosa no termina aquí. Estos días, el hoy ministro ha defendió con tesón que en España las cotizaciones están por debajo de la media de otros países y ha negado que tengan un impacto negativo sobre el empleo. Sin embargo, un cotejo de los datos de Eurostat -y los de la OCDE que manejaba el propio Escrivá en 2019- muestran que España está por encima de la media. En todo caso, junto con Alemania, Francia, Holanda o Grecia; y, sobre todo, si se tiene en cuenta la parte que paga la empresa, un ránking en el que se sitúa en los primeros puestos, junto a Grecia y República Checa, como ha recordado CEOE.

¿Cuándo mentía, en 2019 o en 2021? Alguna explicación tendrá que dar.

Compartir en:

Crónica económica te recomienda