Parece que lo hace para seguir sin hacer nada de nada

30 de noviembre de 2021

Sánchez se ha convertido en un experto en hacer que hace, para no hacer nada y que sean los demás los que se enfrenten a los problemas, cuando estos ya se han convertido en casi irresolubles, pero en ese tiempo se ha trasmitido una y otra vez que los malos son los otros, nunca los suyos y así logra vender esa imagen de gobernante bueno y pacífico, preocupado por el bienestar de los ciudadanos: otra cosa es que todos los españoles compren ese producto.

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Porque, por desgracia Sánchez es simplemente un producto fabricado por Redondo que, finalmente, fue despedido por ya no ser útil y entrar en la fase de amortización. Esa extraña situación ha generado un desgobierno que nos ha llevado a un abismo económico de dificilísima solución en el que los gastos del Estado se han multiplicado varias veces, mientras que los ingresos caen y los fondos de Europa no llegan. Pero es que además, las familias se enfrentan a una espiral peligrosísima que, no es otra que la de una inflación galopante, frente a unos ingresos que se reducen por todo tipo de restricciones.

Ante esa terrible situación, don Pedro ha estado trabajando todo el fin de semana y llevado de su gran espíritu emprendedor ha diseñado la gran solución y ha dado instrucciones para celebrar dos Consejos de Ministros a la semana hasta acabar el año, con el objetivo de "acelerar la actividad del Ejecutivo" y avanzar así en la "consolidación de la recuperación económica". De esta manera se seguirá celebrado el Consejo de ministros habitual de los martes, pero, además, se convocará otro los viernes, con la intención de incrementar así el número de iniciativas aprobadas. En concreto, el Gobierno se ha fijado como prioridad el impulso de iniciativas de carácter económico que sirvan para afianzar y promover el crecimiento que, según destaca Moncloa, reflejan los indicadores económicos.
De momento, el Consejo de ministros tiene previsto aprobar este martes el anteproyecto de ley creación y crecimiento de empresas. El Ejecutivo también pone en valor el hecho de que esta semana el Congreso vaya a remitir ya al Senado la reforma de las pensiones y el proyecto de Ley de la cadena alimentaria, y que se vaya a celebrar en Madrid la Asamblea General de la Organización Mundial del Turismo, para "consolidar a España como país de referencia del turismo seguro". Pero queda pendiente la reforma laboral, los incentivos a la creación de empleo, los precios de la luz, o los ajustes del cuadro macroeconómico, auténticos cuellos de botella de difícil solución por real decreto.

Pero eso sí, don Pedro podrá decir que ha puesto a trabajar al personal y dormirá tranquilo en su colchón de La Moncloa, pagando su factura de luz con cargo a los PGE, mientras los demás esperamos, el milagro de pagar como en 2018.
Y la pregunta del millón es ¿Quién se cree que las reuniones del Consejo de ministros crean empleo y riqueza? De ser así, ¿Por qué no celebrar un Consejo cada día? La verdad es que hay que ser muy tonto para confiar en este tipo de medidas cuando todos sabemos que los Consejos no dejan de ser unas broncas entre ministros de uno u otro signo.

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