El Psoe, absolutamente KO

05 de mayo de 2021

La derrota sufrida este martes por el PSOE en la Comunidad de Madrid, cosechando su peor resultado histórico en la región, ha levantado ampollas tanto entre miembros del Gobierno como de la dirección socialista que creen que es necesario hacer autocrítica y una "reflexión seria y a fondo" de lo ocurrido. 

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Y aunque entre la dirección del PSOE no hay unanimidad sobre si los madrileños votaron o no la gestión del Gobierno durante la pandemia, la mayoría de los consultados considera que los cambios no tienen por qué afectar al Gobierno de Pedro Sánchez pero sí a nivel regional, en el PSOE-M. Fuentes del Ejecutivo creen "lógico" que haya una "reflexión y un análisis serio" del batacazo que se llevó ayer el PSOE en las elecciones regionales. Opinan que es necesario valorar la campaña electoral que se ha llevado a cabo y que ha estado diseñada desde la Moncloa, por el jefe de gabinete de Sánchez.
Una campaña en la que primero el jefe del Ejecutivo eclipsó a su candidato, para después tener una presencia más discreta y en la que además Gabilondo fue dando bandazos a mitad de la contienda, pasando de cortejar al centro a girar a la izquierda mirando a un Pablo Iglesias que, además, ha sido derrotado también por su escisión. Estas fuentes consideran que el Gobierno y el partido no se pueden quedar indiferentes ante lo que ocurrió ayer y deben tomar cartas en el asunto. No obstante, no han querido ir más allá en cuanto a la naturaleza de los cambios a llevar a cabo.

Sin embargo, algunas fuentes de la dirección socialista sí apuntan que el PSOE, tras realizar una "reflexión a fondo" y "con calma", debe llevar a cabo una renovación profunda en el Partido Socialista de Madrid (PSOE-M). En este sentido, aseguran que el problema de la Federación madrileña no es de ahora, sino que se viene arrastrando desde hace mucho tiempo y que, en estos momentos, no tiene ni equipo, ni estructura, ni organización, ni proyecto de futuro a largo plazo. De hecho, algunos creen que la campaña se la han tenido que diseñar desde Moncloa por las carencias internas del partido en Madrid. Un diseño que también han criticado por los "bandazos" que ha ido dando el candidato. En este sentido ironizaban con los "fontaneros de Moncloa, que solo adquieren forma corpórea cuando tienen éxitos, nunca con los fracasos".

Además, critican que Gabilondo haya estado desaparecido durante los últimos dos años y no se haya trabajado la oposición a Díaz Ayuso. Creen que era un dirigente "a la espera de destino" y lamentan que no haya sabido entender los problemas de los madrileños. Una de las fuentes ha afirmado incluso que "el gato al agua se lo ha llevado la que se lo ha currado", es decir, la presidenta de la Comunidad de Madrid. Otro lamenta que la candidata del PP les haya ganado además "con el término libertad", y critica que no hayan sabido contrarrestar el "trumpismo" que representa, a su juicio, Díaz Ayuso.
También señalan que la "oposición blanda" de Gabilondo ya hizo que la candidata de Más Madrid, Mónica García, se hiciera con el liderazgo de la izquierda en la Asamblea durante la pandemia, y que ahora en las urnas se haya visto confirmado.

No obstante, los dirigentes socialistas no coinciden en su análisis de la motivación que tuvieron ayer los madrileños para no votar al PSOE. En este sentido, algunos creen que en estas elecciones los ciudadanos no han valorado la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez durante los 14 meses de pandemia, mientras que otros creen que el hecho de tener que adoptar medidas duras sí ha podido pesar a la hora de votar. Por ejemplo, Elorza, integrante de la Ejecutiva socialista, aseguraba este miércoles en Radio Euskadi que Ayuso ha sabido "capitalizar" la "fatiga" y el "descontento" que se ha podido generar como consecuencia de las medidas que el Gobierno ha tenido que adoptar.
Sin embargo, otros miembros de la Ejecutiva creen que los ciudadanos no han castigado las medidas de Pedro Sánchez en la figura de Gabilondo, sino que se han limitado a decidir en unas elecciones autonómicas.

En lo que sí coinciden tanto Elorza como otros dirigentes es en que el resultado de los comicios no tiene por qué afectar a la gobernabilidad de España por mucho que la derecha quiera restar legitimidad a un "gobierno legítimo". A este respecto, la vicepresidenta primera, Calvo, ha defendido este miércoles que el Gobierno "está en lo que tiene que estar, que es en la estabilidad política y en los fondos de recuperación", y en el "realismo", más allá de la "reflexión crítica" que debe hacer, a su juicio, el PSOE por la derrota "sin ambages" en Madrid. Eso sí, Calvo ha insistido en la idea que no han dejado de repetir desde hace días tanto en el Gobierno y en el PSOE, a medida que iban empeorando los pronósticos para Gabilondo en las encuestas: que las de este 4 de mayo eran unas elecciones "territoriales". "Madrid es España, y es muy importante, pero el resto de España importa y existe", ha avisado.

Por todo ello, los dirigentes consultados consideran que los "cambios importantes" deben tener lugar en el PSOE-M, tanto en sus dirigentes como en sus políticas. Uno de ellos señala que la respuesta debería pasar incluso por la celebración ya mismo del congreso para renovar la federación de Madrid, previsto para diciembre. "Mañana ya es tarde", avisa. Además, y aunque las fuentes consultadas señalan que los resultados del 4-M no son extrapolables a otras regiones de España, sí creen que pueden condicionar el voto. En este sentido, uno de los consultados apunta que es un revés muy importante para el PSOE el hecho de haberse convertido en la tercera fuerza política en una de las regiones más importantes de España, sobre todo a la hora de revalidar el Gobierno.

Por ello, creen que se debe hacer autocrítica y analizar bien los errores que han llevado a este resultado; errores que, según algunas fuentes, pueden tener que ver con esa estrategia de apelar primero a los votantes de Ciudadanos y luego girar a la izquierda, y querer depender de otras formaciones, en lugar de erigir al PSOE como la única alternativa y reivindicar el "discurso de clase" que les identifica.
Además, aseguran que aunque es necesario alertar del avance de la ultraderecha, tampoco se puede "estirar" el debate sobre los riegos que corre la democracia durante diez días, cómo hizo el PSOE desde la primera semana de campaña, con cambio de lema incluido, tras el "punto de inflexión" que supusieron las amenaza de muerte a varios ministros.

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