Díaz fija su "jefatiura de partido" marando el territorio

13 de mayo de 2021

La vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo,  ha ejercido de jefa de filas de Unidas Podemos convocando en una misma cita a los ministros morados, a los secretarios de Estado y a los parlamentarios de su Grupo para establecer las prioridades de lo que queda de año. Y lo ha hecho para transmitir el que será el nuevo estilo de su liderazgo,  instadoles a trabajar por mejorar la vida de los ciudadanos y por sus preocupaciones cotidianas y hacerlo con «menos Twitter, menos ruido y menos grandes

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«Soy consciente de que a pesar de la gravedad de la crisis y el despliegue social, la ciudadanía tiene una enorme distancia con la política. Sienten que estamos alejadas de sus preocupaciones cotidianas y eso es lo que debemos atender de manera especial, las cosas pequeñas y cotidianas», ha dicho la vicepresidenta a modo de introducción. Sentadas estas bases ha apuntado a que «la política de Twitter transmite tanta ansiedad que creo que lo que hemos de hacer es generar sosiego y tranquilidad. Eso hacen los dirigentes grandes». A su juicio «las redes sociales están pendientes de los grandes titulares, lo que es muy masculino, de los ombligos, y hemos de preocuparnos de la vida cotidiana, que no da grandes titulares, pero cambia de la vida», ha agregado a sabiendas de que no pocas veces tanto Pablo Iglesias como Ione Belarra o Irene Montero han hecho públicas, vía Twitter, sus discrepancias con otros miembros del Gobierno como Nadia Calviño, Margarita Robles o Carmen Calvo. Díaz quiere poner fin a eso.

En tiempos de distancia ciudadana, «nosotros a las cosas importantes. La ansiedad y tanto ruido no son buenos, ensordecen. No somos gente de ruido sino que trabajamos por el bien común. Hay que escuchar más convenciendo con hechos más que con muchas palabras. La política de los los grandes titulares ha dejado a veces tanto atrás las cuestiones importantes». Ha insistido en la idea de que, aunque «estoy muy orgullosa de Pablo Iglesias, de lo que él ha hecho, cambiando la historia de este país, empezamos una etapa nueva en la que vamos a ser decisivos. Elevemos la mirada». Un modo de pasar página para entrar en otra era, «la de las mujeres. No tengo ninguna duda, liderazgos que han de ser diferentes, feministas».

Presentada por el portavoz del Grupo Confederal,  Asens, como la «próxima presidenta del Gobierno», cree que su Grupo Parlamentario y el Ejecutivo «tienen que hacer una cosa muy importante: aportar ideas y abrir horizontes en una sociedad que está sufriendo mucho y soportando enormes incertidumbres». Reitera que la legislatura comienza ahora «porque hemos estado volcadas en una gestión dolorosa y ahora sí, poco a poco, comenzamos a levantar la cabeza y respirar un futuro que va a ser mejor para todos, con más optimismo y esperanza» y sin olvidar «de dónde venimos».
Propone un nuevo contrato social a «escribir a varias manos», la «humanización de la política» y la importancia «de ser buenas personas». Con un fondo y un tono diametralmente opuesto a la épica de Iglesias, ha pedido un esfuerzo a los suyos para que «trabajemos mucho y bien. Trabajamos mucho, pero hay que trabajar más, redoblar nuestras energías. Vamos a seguir haciendo historia. No puede haber un muro entre nosotros. Reconectemos con las gentes que están sufriendo. Quedan muchas victorias para la gente común. Hacednos sudar la camiseta».

Y ya para despedirse, casi como una homilía, ha concluido que «Pablo Iglesias está hoy con nosotros, no tengamos ningún temor, va a caminar con nosotras».
 

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