UGT:si se congela el SMI no negociaran mas reformas

08 de septiembre de 2021

UGT,  a través de su secretario general, Álvarez, ha trasladado este miércoles los posicionamientos del sindicato de cara a los frentes abiertos cuya negociación se deberá abordar: la subida (o no) del SMI, la segunda parte de la reforma de las pensiones, la ampliación de los ERTE y la derogación de la reforma laboral. 

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En cuanto al primero de los asuntos, sus manifestaciones han sido contundentes: no hay motivos para no incrementarlo este año y no firmarán ningún acuerdo que no contemple una senda de subidas para los ejercicios 2022 y 2023. Álvarez ha situado a la patronal en el centro de los desencuentros que han impedido alcanzar un pacto en las dos reuniones que se han celebrado hasta ahora. “Es que no hay un solo argumento válido para que los empresarios no quieran subir este año el SMI”, ha indicado Álvarez. Sin embargo, se ha mantenido precavido en cuanto al posicionamiento final que adoptará la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), a quien ha reclamado colaboración, ya que “cuando entran en los pactos, estos suelen ser normalmente más equilibrados”, ha señalado. 
Álvarez ha señalado que solo estarían dispuestos a flexibilizar sus posturas para 2021 si se establece un acuerdo para los dos próximos años que eleve hasta los 1.060 euros el SMI en 2023. De ninguna manera firmarán un pacto que se circunscriba únicamente a este año. Y mucho menos si la cantidad final no se enmarca dentro de los baremos que solicita el sindicato: entre los 25 y los 30 euros. “Nosotros vamos a hacer todo lo posible para que la CEOE firme, y si finalmente decide no hacerlo tendrá que explicar a la ciudadanía las razones objetivas por las que no lo hace”, ha advertido el líder de UGT.

Aunque todas las fuentes del diálogo social consultadas coinciden en apuntar que durante las negociaciones no se ha hablado sobre cantidades concretas, lo cierto es que existen algunas líneas rojas de cada una de las partes. La de los sindicatos es, en boca de Pepe Álvarez, que para el año 2022 el salario base alcance los 1.000 euros. De no ser así, y de mantenerse congelado este año y de que no se establezcan acuerdos para el futuro, Álvarez ha advertido que no se quedarán quietos. “Habrá movilizaciones e intentaremos que sean mayores que las que hemos venido realizando aprovechando la mejoría de la situación pandémica”, ha avisado.
Sobre el baile de tiempos de la entrada en vigor en septiembre u octubre de una hipotética subida del salario mínimo para 2021, Álvarez se ha mostrado alejado de esta guerra interna que mantienen la vicepresidenta económica, y la ministra de Trabajo, 

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