Así fue u captura

24 de septiembre de 2021

A las 19:19 horas del  jueves, el vuelo 6732 de Ryanair despegó desde Bruselas —con 49 minutos de retraso— rumbo al aeropuerto de Alghero, al noroeste de Cerdeña. A él se subió Puigdemont, quien un par de horas más tarde era detenido por la policía italiana después de que una alerta del Sistema de Información Schengen hiciese saltar las alarmas

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Según fuentes policiales, Italia detectó la llegada del ex president gracias a los sistemas integrados de Registro de Nombres de Pasajeros (PNR) y el Sistema de Información Schengen (SIS).El primero acumula informaciones personales que proporcionan los pasajeros y que conservan las compañías. La Directiva sobre el PNR regula la transferencia de dichos datos a las autoridades policiales de los Estados miembros, así como el tratamiento de los mismos a fines de prevención, detección, investigación y enjuiciamiento de delitos terroristas y delitos graves.

El segundo —el Sistema de Información de Schengen (SIS)— es un sistema de información a gran escala que facilita la cooperación entre las autoridades nacionales de control de fronteras, aduanas y policía en el denominado área Schengen. Este, que funciona en 30 países europeos, permite a las autoridades competentes de los Estados Schengen introducir y consultar alertas sobre personas y objetos.
Una vez que avión de Ryanair llegó a Cerdeña, dos minutos antes de las 21:00 horas, los funcionarios italianos esperaban al expresident para proceder a su detención. Hasta después de ese momento no hubo ningún tipo de comunicación entre las autoridades de Italia y de España, según confirman fuentes gubernamentales. Todo fue, insisten desde Moncloa, que la detención se llevó a cabo gracias al control de fronteras. 

Una versión que difiere de la que ha ofrecido el abogado de Puigdemont, Boye, a los micrófonos de la Cadena Ser. Según este letrado, "había policías españoles entre los que detuvieron a Puigdemont". "No había control de fronteras, sino que se dirigieron directamente a él para arrestarlo", ha asegurado durante una entrevista.

La defensa de Puigdemont ha presentado la petición de medidas cautelares, y espera que la alta corte de Luxemburgo se pronuncie en los próximos días, en un intervalo de entre 24 y 72 horas, aunque admiten que no existe un límite de tiempo para tomar esa decisión. La defensa ha defendido la “independencia” del sistema judicial italiano y Toni Comín, que ha comparecido ante los medios de comunicación junto al abogado Gonzalo Boye, ha asegurado que Italia se trata de un estado de Derecho más consolidado que el español.

De cualquier forma, la detención, a la luz de la decisión del TUE del 30 de julio, donde las autoridades españolas “manifestaron que ningún tribunal de la Unión Europea podría ejecutar las órdenes de detención europeas en litigio hasta que el Tribunal de Justicia se haya pronunciado”, pone a España de nuevo en una posición difícil.



 

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