LA CRISIS DEL PSOE SE ACELERA

Derrota inapelable del socialismo de Sanchez

20 de junio de 2022

El PP ha ganado en todas y cada una de las ocho provincias andaluzas. En cuatro de ellas, se ha disparado a más del doble de escaños, y en otras tres, ha doblado la representación que obtuvo en las anteriores elecciones de 2018. El hito histórico es la victoria de los populares en Sevilla, hasta ahora bastión infranqueable del PSOE. Desde las primeras elecciones democráticas, los socialistas siempre habían arrasado en esta provincia. Elección tras elección. Hasta la noche electoral de este 19-J.

Compartir en:

El PP, de esta forma, alcanzó su objetivo estratégico de la campaña y logró adentrarse en el, hasta ahora, territorio comanche hispalense en manos del PSOE, donde los populares sólo gobiernan en 10 de los 105 municipios de la provincia. El tsunami azul de la mayoría absoluta del PP se extendió por toda Andalucía. Cayó también el feudo socialista de Jaén, Granada, Cádiz, Huelva, Córdoba y Málaga, donde el PSOE y el PP estaban empatados en escaños en la pasada legislatura, si bien los socialistas contaban con mayor porcentaje de votos. Y Almería, donde el PP lleva años cosechando victorias, acaparó seis escaños, la mitad de los que se reparten, dos más de los que logró en los anteriores comicios.

«Sin la provincia de Sevilla no hay forma de consolidar el cambio», dijo el presidente de la Junta de Andalucía y candidato del PP a la reelección, el pasado viernes en el mitin de cierre de campaña a orillas del Guadalquivir, acariciando una victoria arrolladora que muy pocos veían posible. Sevilla es la mayor circunscripción de la comunidad, ya que reparte 18 de los 109 escaños que componen el Parlamento andaluz. En las elecciones de 2018, el PSOE logró seis escaños, el PP y Cs, tres cada uno, Adelante Andalucía cuatro y Vox, dos escaños. Este 19-J, el PP se disparó hasta los nueve diputados, absorbiendo así los votos de Cs; el PSOE bajó a cinco; Vox retuvo sus dos; mientras que Por Andalucía y Adelante Andalucía lograron uno cada una.

Ciudadanos no logró representación por ninguna provincia y el candidato de la formación naranja y vicepresidente de la Junta, Juan Marín, no logró su escaño por Sevilla

Hasta Dos Hermanas llega la derrota

Además, el PP ganó a los socialistas en su feudo de Dos Hermanas, donde el PSOE gobierna con mayoría absoluta desde hace 39 años. Este 19-J, los populares obtuvieron el 37,28% de los votos frente al 26,33% del PSOE. Hasta ahora, Dos Hermanas era una ciudad talismán para el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE,. Ahí fue donde comenzó su resurrección política, tras su caída en el Comité Federal del 1 de octubre de 2016.

El otro feudo del PSOE en Andalucía era Jaén. De hecho, la provincia andaluza en la que los socialistas acapararon mayor porcentaje de voto en las elecciones de 2018 fue Jaén, donde lograron cuatro diputados, con un 35,39% de los votos. Por detrás iba el PP. Este 19-J, se produjo el vuelco y los populares lograron duplicar sus resultados, con seis escaños, mientras que el PSOE retuvo sus cuatro diputados. En Málaga, de donde procede Moreno, el PP alcanzó los mejores resultados de su historia y arrasó con diez escaños, seis más que en las pasadas elecciones de 2018. El PSOE retuvo sus cuatro escaños en esta provincia, mientras que Vox también se quedó en dos. La formación naranja pasó de cuatro diputados en los anteriores comicios a cero.

Almería era la única provincia andaluza en la que el PP fue la lista más votada en 2018. Este 19-J, se disparó de los cuatro a los seis escaños, el PSOE mantuvo sus tres diputados y Vox subió de dos a tres. Cs pasó de dos a cero.

El triunfo de la moderación

Las provincias en las que el PP se ha disparado a más del doble de escaños han sido Sevilla, Málaga, Córdoba y Cádiz. En Córdoba, ha pasado de tres a siete escaños, mientras que en Cádiz se ha disparado de tres a ocho, mientras que el PSOE ha perdido un escaño en cada una de estas provincias, al pasar en ambos casos de cuatro a tres. Este 19-J, ha habido otras tres provincias andaluzas -Huelva, Jaén y Granada- en las que los populares han duplicado sus escaños y el PSOE ha salvado los muebles. En Huelva y Granada, el PP ha subido de tres a seis diputados y los socialistas se han mantenido en ambas provincias en cuatro. El ascenso del PP se produce a costa de Ciudadanos.

El tarden  Feijoo/Moreno se consolida

En efecto, el recién nacido eje Génova/San Telmo se consolida con fuerza en un momento económico clave: la guerra económica podría perpetuarse y la inflación sigue destrozando las cuentas de las familias y empresas más vulnerables. El entorno del presidente nacional ya presumía anoche de 'efecto Feijóo' y de que sus recetas económicas son las que han recibido el refrendo de los andaluces. Comienza una batalla nacional que durará un año y medio.

Moreno se deshace, además, del fantasma de Vox, anulando la pujanza de Olona, y logra una mayoría 'a lo Feijóo'. Como en Galicia. 58 escaños, mejorando con creces el resultado de 2018, cuando el PP pudo gobernar con apenas 26 escaños y mejorando el dato de 2012, cuando Javier Arenas logró 50 parlamentarios (eran otros tiempos). Desde el entorno de Feijóo intentaban anoche culpar a Sánchez del fracaso del PSOE en Andalucía. Lo cierto es que el PP se ha amarrado al centro y ha crecido de forma exponencial a uno y otro lado. A izquierda y derecha, han sumado de ambos lados. Buena parte de la culpa, siempre según fuentes de la dirección nacional, es que "somos un partido serio y creíble en lo económico". Ahí, cree el PP, ha estado la clave: en ofrecer garantías a los andaluces de que Moreno será quien mejor gestione la salida de esta crisis y el preocupante incremento de los precios mes tras mes. La economía decide elecciones.

¿Habrá catarsis en el PSOE?

El PSOE tiene motivos para acometer una potente reflexión interna. Andalucía era el territorio inexpugnable de la izquierda. La aldea gala del PSOE, al tradicional granero de votos del partido desde Felipe González. Salvo en 2012, en lo peor de la crisis económica, el socialismo había venido ganando elección tras elección. Hasta lo ocurrido anoche. El 19-J abre una herida en canal en el socialismo que va a ser difícil de cicatrizar. Se podía perder en el feudo histórico, pero hacerlo de esta forma no entraba en los planes. El presidente despejó su agenda oficial de Gobierno para centrarse en el análisis internos, aunque desde su entorno se intentaba anoche taponar la hemorragia con un "lo que importa es lo que voten los andaluces en las generales". La crisis es profunda en vísperas del año más importante de la legislatura.

El PSOE no ha acertado durante la legislatura en Andalucía, demorando la sucesión de Susana Díaz -acérrima rival de Sánchez y apartada de la campaña- meses y meses, y tampoco ha dado con la tecla ni con el candidato ni durante la campaña. Nada ha funcionado para frenar la sangría. Tampoco han surtido efecto las continuas apelaciones de Sánchez a sus éxitos económicos (más de 20 millones de empleos) o sociales (ingreso mínimo o escudo anticrisis). La inflación y los problemas con el tope del gas han hecho polvo al tándem Sánchez-Espadas. La inflación decide elecciones y el motor socialista da muestras de tener que pasar por el taller.

 

En Vox no han cumplido con las expectativas que se fijaron durante la campaña. El movimiento de Macarena Olona buscaba llegar a un público donde el partido encontraba dificultades. Esencialmente, al femenino. Vox también puso alto el listón para prestar sus apoyos a la gobernabilidad, exigiendo entrar en un futuro gobierno. Pero Moreno no les necesitará y eso es importante para el ciclo electoral que viene. El rostro de Santiago Abascal anoche en Sevilla no era el mismo que otras noches electorales.

Díaz y Por Andalucía

Díaz amadrinó con fuerza a Inma Nieto y Por Andalucía pero el resultado tampoco ha sido el esperado. Cinco diputados es una decepción lo que sumados a los dos de Teresa Rodríguez se quedan muy lejos de los 20 que lograron Podemos e Izquierda Unida en 2015. La izquierda a la izquierda del PSOE tiene también que acometer una profunda reflexión sobre lo sucedido y cerrar heridas que siguen supurando. Anoche, por ejemplo, Izquierda Unida no invitó a Podemos al seguimiento del escrutinio, lo que demuestra que la situación no se ha solucionado. 

Podemos, en efecto, no ha tenido apenas protagonismo en esta campaña. Ha sido una estrategia liderada por Izquierda Unida, con el amadrinamiento de Díaz. Y el resultado decepciona. Dirigió IU y obtuvo el resultado de IU, el mismo que en 2015. Podemos, que no ha querido provocar una enfrentamiento con esta cuestión, reclamará mayor protagonismo en el maratón electoral que viene. Y una pregunta: ¿cuántos votantes de Podemos cogieron este domingo la papeleta de Teresa Rodríguez? Según el partido, un buen número de andaluces.

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda