FIN DE SEMANA POLITICO

Feijóo reprocha al Gobierno que no baje impuestos

18 de septiembre de 2022

En el cierre de la XXV Interparlamentaria del PP, el líder del partido ha criticado que Hacienda haya elevado su recaudación un 18% durante los siete primeros meses del año, hasta los 146.235 millones, cifra que está por encima de la previsión inicial que manejaban desde Moncloa (10,8%) para el conjunto del ejercicio.

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El líder de los 'populares' ha recordado que su partido ya propuso rebajar impuestos pero el Gobierno central lo rechazó porque "era populista" y ha denunciado que, debido a ello, los españoles han pagado "más impuestos que nunca por comprar lo mismo", lo que empobrece la capacidad adquisitiva de los consumidores. "Los españoles merecen un gobierno mejor, pero sobre todo los españoles merecen un gobierno que no se ría de los españoles", ha espetado el líder 'popular' que ha cuestionado que "sea progresista" que las actuales generaciones vivan "a costa de sus hijos", ya que ha advertido de que las generaciones futuras serán las que tengan que pagar la deuda pública, que sigue creciendo en el país, tal y como ha denunciado.

A este respecto, ha vuelto a poner sobre la mesa una bajada del IVA de los productos básicos, así como un pacto de rentas acordado y corresponsable, que se enmarcaría dentro de un plan negociado entre ambas partes contra la escalada de precios. Feijóo ha argumentado que España se enfrenta a "semestres muy duros" y que "el Gobierno ha fallado en combatir la inflación" porque "no tiene un plan", sino un "conjunto de reales decretos" y a pesar de ello no acepta las propuestas "útiles" de su partido por ser del PP. En este sentido, ha llamado a los suyos a "cerrar la etapa" de Sánchez ofreciendo "soluciones" y con un proyecto de moderación y centralidad. Feijóo también ha hecho referencia al anuncio elevado por Pedro Sánchez este sábado al respecto de la inyección de 170 millones de euros para mejorar la Atención Primaria sanitaria en las comunidades autónomas. En este sentido, ha tachado de "una broma" esta aportación, ya que con ese dinero no se consigue contratar a "los miles de médicos que necesitan los pueblos y ciudades". "Eso es no entender nada", ha criticado Núñez Feijóo, quien ha vuelto a reclamar cumplir con el "reto" de reformar la financiación autonómica en España.

Da por hecho el indulto a Griñán

De forma paralela, ha dado por hecho que el expresidente andaluz José Antonio Griñán será indultado por el Gobierno de Pedro Sánchez, ya que, según ha considerado, es una decisión que ya estaba tomada por el Ejecutivo "antes de conocer la sentencia" que le condenaba a seis años de prisión. Durante su intervención también ha lamentado este posible indulto "ante el caso más grande de malversación de fondos" en España. Por ello, ha opinado que "utilizar así las instituciones del Estado" como lo hace el Gobierno actual constituye "un desprecio a la institución", al igual que lo es el "bloqueo" que persiste en la renovación del Consejo General del Poder Judicial.

"Yo creo en una política distinta y creo que las instituciones merecen todo el respeto. Vale la pena que las instituciones no sean serviles al presidente del Gobierno, y que desde el CGPJ, el CIS o el CNI le digan al Gobierno lo que hace desde su independencia", ha agregado. En este punto, ha indicado que las leyes en España deberían de ser la garantía del Estado de Derecho, y para ello deberían aprobarse en el Consejo de Ministros y remitirse al Parlamento para su discusión y aprobación y no que se envíen al Parlamento "para, en una única votación y sin discusión, decir 'sí, señor'". "Eso es hurtar competencias al Parlamento", ha dicho tras criticar que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya aprobado ya "129 reales decretos". En el mismo sentido, ha recordado que Europa "no deja de señalar a España" por lo que ocurre con el CGPJ, y lleva "proponiendo a los estados miembros que en el organismo de gobierno de sus jueces y magistrados, los jueces y magistrados tengan algo que decir".

Por último, Feijóo, ha subrayado que su partido defiende el derecho a "conocer y hablar la lengua común del estado" en Cataluña y que la "cordialidad lingüística" es una parte "irrenunciable" de su proyecto.
El jefe de la oposición ha defendido la "cordialidad lingüística en todas las comunidades autónomas que tienen el privilegio de ostentar dos lenguas" y ha argumentado que "nadie" en Cataluña "tiene derecho a revolverse porque haya personas que decidan hablar en español" y nadie en España tiene derecho "a molestarse porque haya catalanes que decidan hablar en catalán". "Nadie tiene derecho a impedir que nuestros hijos aprendan las dos lenguas y después hablen en libertad la que quieran", ha recalcado Feijóo, que ha advertido de que emplear los idiomas para dividir y señalar "no solo es una práctica ilegal injusta" sino que además está "condenada al fracaso social y judicial".

El líder del PP ha pedido al independentismo catalán y vasco que "dejen de imponer a la gente su forma de pensar y actuar" y ha emplazado al PSOE a considerar las lingüísticas como políticas de estado. Además, se ha comprometido a seguir acudiendo a la justicia mientras siga en la oposición y hacer uso de "todas las herramientas del Estado para conseguir la cordialidad lingüística" cuando llegue al Gobierno.


Von der Leyen tranquiliza al PP

El PP quiso zanjar ayer las dudas sobre su plan energético y, sobre todo, sobre su alineamiento o no con las tesis de Bruselas, y para ello le cedió la palabra a la presidenta de la Comisión Europea, que no figuraba en el programa de la Unión Interparlamentaria de los populares. El cónclave giró abruptamente cuando la presidenta de la Comisión Europea entró en el auditorio del Hotel Beatriz de Toledo con un vídeo grabado desde Kiev, con todo su simbolismo a cuestas.

En su mensaje, Von der Leyen aseguró que el PP es el partido que mejor representa «el equilibrio entre economía de mercado y responsabilidad para los ciudadanos que trabajan duro» y abogó por «aliviar la carga» de las empresas cuanto antes, como propone Núñez Feijóo.
Estos dos mensajes los interpretó la cúpula del PP como un espaldarazo a su líder. Después de que el PP votase en contra del impuesto español a las energéticas y se sumase después a la tasa propuesta por la Comisión Europea, y después de que Pedro Sánchez asegurase que no hay «Gobierno más creíble en materia energética en Europa», Von der Leyen entró en escena para desearle «mucho éxito» a Feijóo.

El mensaje de Von der Leyen se produjo precisamente porque ella misma se puso en contacto con la dirección de Génova para matizar que no estaba alineada con los planes de Pedro Sánchez, sino más bien de los de Grecia. Según se ha sabido, el equipo de la presidenta europea se puso en contacto a mediados de semana con el vicesecretario general del PP español, González Pons, al que le transmitió que ella no estaba apoyando la «excepción ibérica», sino que «defiende el modelo de Grecia» y «no» el de España. Y que quería «responder» a informaciones de la prensa «equivocadas» que aseguraban que ella compartía a pie juntillas el camino de Pedro Sánchez.

La presidenta de la Comisión y Génova coincidieron por tanto, en sus conversaciones, en que antes que un impuesto como el español, es mejor establecer medidas finalistas que rebajen directamente la factura de la luz de los hogares y las pymes. De hecho, el pasado lunes este diario publicó que los documentos internos de Bruselas abogaban por «abolir» estos impuestos a las ventas si se establecía un tope a los precios o una tasa a los beneficios. Ocurre que el PP español abogaba por una rebaja del recibo a quienes más ahorren, y Bruselas prefirió la tasa, de manera que Feijóo tuvo que virar en su discurso y abrazar el nuevo plan europeo, que se esbozaba pero no se especificaba en su documento energético.

De ahí que Von der Leyen defendiese el «equilibrio» entre el liberalismo y la intervención del mercado, y que «la guerra de Putin» no sólo hace sufrir a los ciudadanos que ven incrementada su factura de la luz, sino, también, a «decenas de miles de empresas que forman la columna vertebral de nuestra economía». «Y no hay una solución simple», advirtió, en su discurso, ante la atenta mirada de todos los presidentes autonómicos del PP, del anfitrión, el castellano manchego Paco Núñez, y de más de 500 parlamentarios regionales, nacionales y europeos.

A ellos Von der Leyen les dijo que hay que «encontrar formas nuevas e inteligentes para aliviar la carga sobre los hombros de las empresas que proporcionan salarios y puestos de trabajo». Su defensa de las empresas, en paralelo -de forma deliberada- a su «querido amigo» Feijóo, fue rotunda: «Necesitan aire que respirar, y lo necesitan ya», dijo. «Debemos actuar rápido, preservando al mismo tiempo los principios del mercado que han traído décadas de prosperidad».

 

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