Garamendi : la reforma del Gobierno no es la que quiere Bruselas

05 de noviembre de 2021

El presidente de la patronal CEOE, Garamendi, ha afirmado que la reforma laboral que se negocia con el Gobierno y "no es lo que quiere Bruselas", y para colmo denuncia que una subida de las cotizaciones sociales para reformar las pensiones, "que nos han presentado en un folio y medio y hemos tenido que conocer primero por la prensa".

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Garamendi ha aprovechado este jueves su intervención en el Congreso de Directivos y Ejecutivos de Empresa (CEDE) que se celebra en Córdoba para lanzar un serio aviso al Gobierno de que los empresarios están unidos y no van a permitir que la pelea entre los partidos que conforman el Ejecutivo se lleve por delante acuerdos que ya habían sido alcanzados, como el de las pensiones, u otras cuestiones que se tratan más como "trofeos políticos" en su guerra particular, que como avances para que las empresas tengan las suficiente seguridad jurídica y estabilidad.

El presidente de la CEOE se mostró claramente contrariado por el "tráfico" de papeles sobre la negociación de la reforma laboral que se circulan entre los dos partidos del Gobierno, con un "ruido mediático" que no interesa a nadie. "Recibimos un papel que nos planteaba el 13% de temporalidad como máximo, pero que podrá ser del 32% en el 2050", explicó Garamendi, "lo cual nos deja pensando que como se puede hacer eso. La temporalidad habrá que establecerla por sectores, como es lógico".
"Los grandes titulares que se venden como trofeos políticos ayudan poco", remató, sobre todo cuando la temporalidad privada está en el 22% y la pública en el 32%, una diferencia que es mayor en las comunidades autónomas más industriales. "Aparecemos como los malos de la película, y resulta que somos los únicos que hacen los deberes", señaló Garamendi.

En el caso de las pensiones, la queja en voz alta de la patronal es muy similar, aunque esta vez con una alerta mayor, porque se plantea una subida de medio punto que les llegó "en un folio y medio" que antes ya se había filtrado a los medios, pero sin más explicaciones. "Nos piden que demos el visto bueno en catorce días, pero no sabemos cuál va a ser el mapa completo para poder opinar", reprochó Garamendi. Desde la patronal se muestran muy desconfiados de la propuesta que ha lanzado José Luis Escrivá para las pensiones a la vista de que desde el propio Ejecutivo no se ponen de acuerdo con las bases de la reforma ya pactada en julio. "Se cerró un acuerdo al que uno de los socios del Gobierno ya ha metido un montón de enmiendas", alertó. "Es que hoy es el 0,5 de subida, pero no sabemos lo que vendrá después; te acepto lo de hoy y mañana me metes otra".

Durante su intervención en el Congreso de CEDE, junto al presidente de la Cámara de Comercio de España, Bonet, el líder de la patronal reclamó al Gobierno tres claves para poder afrontar la situación de incertidumbre económica que se avecina a pesar de que haya crecimiento económico: seguridad jurídica, estabilidad regulatoria y calidad de las normas. "Ya no hablamos del riesgo regulatorio, hablamos de la prima regulatoria" en España, explicó, cuando tenemos un reto inversor muy grande, porque cuatro de cada cinco euros que se vayan a invertir con fondos europeos deberán ser privados, "y no podemos ahuyentar a los fondos y al capital internacional con la situación política interna".

El responsable de las Cámaras de Comercio hizo un llamamiento ante la élite empresarial reunida en Córdoba para aprovechar el dinero de Bruselas en hacer una verdadera transformación de las empresas y los sectores industriales. A su entender, la clave de que esto pueda ocurrir está en hacer que las ayudas lleguen a las pymes, cosa que ahora está en duda, y en lograr una verdadera revolución en la educación y la renovación del sistema educativo, ante la falta de profesionales que sufren la mayor parte de las grandes empresas del país.

Faine confía en Calviño para defender a los empresarios

El presidente de la Fundación La Caixa, Fainé, ha mostrado la confianza de toda la élite empresarial en la gestión de Nadia Calviño para defender a los empresarios ante las reformas estructurales que está llevando a cabo el Gobierno y de las que depende en gran medida que se puedan aprovechar bien las ayudas de la UE y el reto transformador que suponen.

El también presidente de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE) que ha celebrado si consejo este jueves en Córdoba ha agradecido a la ministra el gran apoyo que las familias y las empresas españolas han recibido desde el sector público durante la pandemia, y se ha mostrado seguro de que la clase empresarial cuenta con la responsable económica del Gobierno, porque “conoce muy bien los retos que afrontamos y nos consta su compromiso con los empresarios y su interés en conocer nuestras inquietudes”. Ante más de medio centenar de empresarios de las mayores compañías del país y previo a la clausura del rey Felipe VI, Isidro Fainé ha dado una lección magistral para que el momento histórico ante el que estamos no se vaya de las manos, ni al Gobierno, ni a los grandes ejecutivos del país.

Fainé ha reconocido que la coyuntura económica ha mejorado mucho en el último año, sobre todo gracias a las vacunaciones, la buena marcha económica de las potencias internacionales y las inversiones que van a llegar ligadas a los fondos europeos de recuperación. Más allá de esos retos, el líder de los empresarios en CEDE ha advertido que se deben vigilar muy de cerca los cambios regulatorios que se vayan a realizar a nivel europeo. “Veremos qué tipo de acuerdos alcanzan los países de la Unión Europea en relación con la reducción del déficit público. No es fácil saber cuál es la velocidad idónea para volver a la disciplina presupuestaria en cada país”, advirtió.

En lo que respecta a los retos económicos internos de la economía española, Fainé recordó que habrá que vigilar la evolución de la inflación, si bien se mostró más preocupado por “las disposiciones que habrá que tomar en materias como los ERTE, las moratorias o los concursos empresariales, donde ahora hay unas reglas especiales de tipo transitorio que deberán ser revisadas con tiento y delicadeza”. Precisamente es en el Ministerio de Calviño, junto al de Justicia, donde se centra ahora la decisión de su prorrogar aún más la no obligación de que las empresas se declaren en concurso, que expira el 31 de diciembre, y adaptar la normativa europea en esa área para evitar una avalancha de quiebras.

Tras el discurso de Fainé y antes de la clausura del Rey, la propia Nadia Calviño quiso cerrar su intervención en el congreso de CEDE haciendo alusión a las "afectuosas" palabras que le había dedicado el anfitrión del evento. La ministra recordó la necesidad de colaborar y cooperar, porque todos "estamos en el mismo barco, y la colaboración entre lo público y o privado es fundamental para la nueva fase que llega". Calviño reconoció ante los empresarios que "no podemos anticiparlo todo", pero se mostró confiada en que España volverá a tener "éxito" en este momento tan crucial de la gestión de los fondos UE. Para que no se fuera del evento sin deberes, el propio Fainé le recordó que todavía es necesario "asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas y por otro sacar adelante la agenda de reformas comprometidas con la Unión Europea en el marco del fondo de recuperación".

Fainé garantizo a la ministra que los empresarios y ejecutivos están dispuestos a tirar del carro, porque ese es su papel, pero desde CEDE se hizo además una llamada ante "la necesidad de construir y preservar un marco regulatorio que sea fiable -de modo que proporcione seguridad jurídica- e inteligente, porqué se puede hacer compatibles la eficiencia con la equidad".

 

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