Alcalá de Henares, no todo son piedras 

25 de septiembre de 2021

Alcalá de Henares, otrora punto de encuentro y parada obligada para los viajeros que iban y venían de la capital. alberga entre otras muchas joyas, la Universidad, declarada Patrimonio de la Humanidad, la célebre casa natal de Cervantes y otros edificios y monumentos cuyo valor histórico hace pensar  hemos vuelto trescientos años atrás y que nos hemos de contentar con unas sopas de ajos y un buen cordero. No es así. 

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Por ejemplo, su viejo casino es hoy un local emblemático. Su origen se remonta a 1851 y va ligado a la Sociedad de Condueños, fundada por un amplio grupo de ciudadanos alcalaínos que se reunían con un objetivo filantrópico —salvar los edificios anexos a la Universidad, que iban a ser subastados y sacados, piedra a piedra, de la ciudad— en el Círculo de Contribuyentes, edificio del que aún son propietarios. Ubicado en la plaza de Cervantes junto a otras construcciones icónicas como el Ayuntamiento, el Corral de Comedias y la Torre de Santa María, fue construido en 1893 por el arquitecto local Martín Pastells sobre lo que en tiempos del cardenal Cisneros fueron casas de estudiantes. No es de extrañar que dos siglos después defiendan su carácter social en concepto de restaurante: al fin y al cabo, el disfrute gastronómico es un bien común.

En 2016, Fran Rodríguez asumió la gerencia del antiguo restaurante del Círculo de Contribuyentes —el club privado, no obstante, se conserva, y sus socios siguen dinamizando el patrimonio histórico de Alcalá a través de numerosas iniciativas— y lo reinventó con una propuesta gastronómica fresca y sencilla, que no pierde de vista los sabores de siempre. Pero también, con una decoración transgresora que recuperó la estructura original y sus detalles de estilo neomudéjar y triplicó el espacio de barra y cocina para dinamizar los servicios de comida y cena.
Para imprimir al establecimiento su nuevo, cálido y desenfadado estilo, el hostelero ha contado con el estudio Madrid in Love, cuyo equipo ha dotado de tres ambientes distintos a este luminoso local de techos altísimos: el salón principal, llamado Noble —de 30 a 50 personas—, un reservado con capacidad para hasta 30 personas y Patio, sala acristalada tipo invernadero, con dos maravillosos olivos y capacidad para 70 personas. A ellos se suman dos terrazas exteriores a dos alturas, una de ellas a pie de calle (80 personas) y otra al cobijo de las escalinatas del restaurante, para 30 personas.

En lo culinario, Casino ofrece una cocina casera de temporada, elaborada con productos de proximidad y de precios razonables, en línea con la filosofía de los otros negocios creados por Fran Rodríguez. Ejecuta este concepto Ramón Cuesta, cocinero de vocación que atesora más de 36 años de experiencia, pues se consagró a su pasión siendo casi un niño. Aquí ha diseñado una carta que incluye recetas muy reconocibles con acento nacional que en ocasiones aceptan toques de atrevimiento, como los torreznos soufflé con pimientos de padrón, uno de los platos más demandados por su insólita textura.

Entre los entrantes, destacan además las rabitas de calamar de potera, las gambas al ajillo, el tomate aliñado con AOVE de Castillo de Canena o las croquetas de carabinero. Para seguir, hay arroces melosos, en palabras de Cuesta «elaborados con una buena americana, con su morralla y sus periquitos»; carnes de Los Norteños —lomo de ternera fileteado al carbón, puntas de solomillo o uno de los cochinillos más notables que se puedan comer lejos de la sierra de Madrid—; pescados del día, golosos postres —entre los que destaca la tarta de queso, con su fina y crujiente base de mantequilla y galleta Lotus— y dos opciones de menú del día, a 14,50 y 22,50 euros.

Merece también especial atención la bodega, diseñada por el joven Alberto Sánchez Caerols, proveniente de Santceloni. Cuenta con más de cien etiquetas en absoluto inamovibles, pues se busca la rotación y la variedad —cada tres meses cambia al menos el 60 % de la carta—, y apuesta principalmente por denominaciones de origen nacionales; se observan, también, pinceladas del viejo y nuevo mundo y una especial atención a los jereces. Además, alrededor del 80 % de las referencias se pueden pedir por copas gracias al sistema de Coravin. En Casino, Sánchez Caerols une su experiencia como sumiller y su entusiasmo a los de Rut de La Torre, que formó parte del equipo de Dani García en Marbella (dos estrellas Michelin), también como sumiller.
 
Casino
Plaza de Cervantes, 9. 
Alcalá de Henares (Madrid).
Horario: de martes a sábado de 13:30 a 1:00 h; domingo y lunes de 13:30 a 16 h.
Teléfono: 91 265 69 29

Precio medio: 25-35 €

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