Moemia, nueva carta y muchos cócteles

06 de mayo de 2022

La taberna viajera de los hermanos Sergio y Roberto Hernández, Moemia, situada en el 8 de la Avenida de los Andes, incorpora nuevas recetas para sorprender a sus comensales con un viaje gastronómico que despega con guiños castizos de su Madrid natal y aterriza en un encuentro con platos de los países que les han visto crecer como cocineros como Singapur, Malasia o Perú.

Compartir en:

En Moemia se puede saborear una carta divertida, informal y llena de sabor, que los hermanos acaban de renovar en función de sus vibraciones, ideas y, por supuesto, teniendo en cuenta los productos de temporada.

Para abrir boca se puede iniciar el viaje con la Ensalada de burrata, muhammara y tomate Raff muy sorprendente y especiada o mucho más castizo con su Ensaladilla de langostinos y mayojapo. Para cruzar medio mundo con el paladar podemos elegir las Gyozas de pollo y salsa de tamarindo o un Baba ganoush y focaccia tostada.
Hay pasta en esta carta, pero va mucho más allá de Italia y culmina el viaje en sabores de Perú. El soplete llega a la mesa para fundir la panceta de una sorprendente Carbonara con aires peruanos donde no falta el ají. Y podemos elegir Canelones de seco norteño, un delicioso y popular guiso de tradición limeña.
Entre las propuestas de pescado y mariscos más top de la nueva carta tienen opciones exóticas con ingredientes españoles que certifican el sello de su cocina fusión bien ejecutada como son el Tiradito de corvina y vieira con aliño nipón, la Causa limeña de pulpo y chipirón o un sabroso Tataki de atún rojo.
Para los carnívoros, crujientes por fuera y melosas por dentro son irresistibles sus ya clásicas Costillas de cerdo glaseadas en wok o su Corte del carnicero acompañado de unas patatas a la huancaína. También hay un recuerdo de sus viajes al norte de la península y aparece en un guiño con ingredientes foráneos en las Hamburguesitas de morcilla de arroz y chili dulce.

Los asiduos han hecho que los Hernández mantengan en carta los ya míticos Gofres bravos de patatas, la Terrina de oreja a la plancha, el Torrezno coreano o su Lobster roll de cigala.
Y cuando el comensal piensa que no puede más siempre es importante hacer hueco para los postres. Toca pecar a los amantes del dulce con Chocolate al cubo. Hay que pedirlo y gozar. Para volver a ser niños Roberto elige el Bollycao y Sergio la Pantera Rosa, versionados de una forma muy personal. Para quienes son de postres más ligeros y afrutados: Sopa cítrica con sorbete de albahaca.

Pero hay más. La carta líquida de cócteles no dejará a nadie indiferente. Para los platos con guiño peruano la recomendación es elegir Pisco de lima o
maracuyá y también para pescados y mariscos les vendrá genial un Margarita frozen, clásico, de fresa o maracuyá. Las recetas más contundentes maridan muy bien con Cucumfresh, a base de ginebra, pepino, lima y yuzu porque es
muy digestivo.
Y para terminar, al culminar el postre, lo mejor es elegir un Sweet Octopus de ron Kraken y Pedro Ximénez que contrarrestan de dulzor con el toque entre amargo y picante que aporta el jengibre. Ahora sí puede continuar la sobremesa porque aquí no se cierra hasta la noche y la coctelería sigue creciendo en su cocina líquida.

 

 

 

 

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda