Tradición y vanguardia, un oasis en Rosales

18 de marzo de 2022

Llegaron en enero al barrio de Argüelles, y están empezando a andar con paso firme y una carta bien personal que siguen perfeccionando y perfilando. Nexo es la unión entre la cocina tradicional -con producto de temporada- y la vanguardia, la elegancia del detalle, que se plasma tanto en los platos y en sus presentaciones, como en la estética del local, que no deja indiferente.

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Eduardo Martín es un argentino afincado en Madrid desde hace años y propietario de La Churrasquita, en Tres Cantos y Fuentelarreina, y ahora dirige además este futurista espacio donde también se respiran sus raíces -sobre todo en el apartado de carnes- junto al chef Carlos Barasoain, de origen navarro y una larga trayectoria. Estuvo a cargo del ya desaparecido Cabo Mayor durante 15 años, ha trabajado en alguno de los mejores restaurantes de Francia y en la carta se percibe su buen hacer, su profesionalidad e internacionalidad.

Los espacios

Empezamos con permiso, por lo que se ve, por lo que impacta antes siquiera de poder pensar en la carta: su arquitectura. Nos recibe una sala a pie de calle con una espectacular barra de hormigón pulido de color gris antracita y forma serpenteante, a la que acompañan unos taburetes para sentarse a su alrededor, un par de mesas altas, una baja y un original sofá. En esta planta también hay un ‘semirreservado’, sin puerta, pero escondido. Pero el plato fuerte está en la sala principal, en este caso una más abajo, que recibe luz natural desde la imponente escalera circular por la que se accede, también de hormigón.

Preciosas mesas de cristal rectangulares, otras redondas, y rincones privados para dos en las esquinas captan la atención de esta planta en la que también hay un amplio reservado, donde impera el color blanco. Incluso en la zona de la cava hay una mesa exclusiva sobre suelo empedrado y una luz tenue e indirecta que traslada a otra época. Se trata de un local con muchísima amplitud, pero también lleno de intimidad, precisamente por todos esos rincones.

Los platos

Una vez hemos elegido el sitio, podemos centrarnos en su oferta gastronómica, que sin duda merece toda nuestra atención. Una carta breve, pero con personalidad, calidad y alguna rareza que sin duda nos hará repetir. La bienvenida siempre es con algún aperitivo irresistible, como el trío de Gilda desestructurada -con una esferificación de aceituna-, croqueta de jamón y buñuelo de bacalao tipo brandada, que nos lleva directos al cielo. Una entrada épica de la que seguro que apetece más… y está llamada a quedarse en carta como ración para compartir y luego seguir con alguna verdura de temporada como las indispensables Flores de alcachofas de Tudela en texturas con sopa de foie gras y emulsión de naranja sanguina.

El Steak tartar de solomillo con helado de mostaza y pan soplado, con un toque ahumado y una presentación que enamora, es uno de los must de la casa, y su carne -al igual que todas las de la carta- es de Discarlux. Los carnívoros tampoco pueden obviar el Crujiente de cochinillo con oreja, pepinos encurtidos y hoisin de fresa, con una cocción de entre 13 y 14 horas, o la increíble Paletilla de cordero lechal asada y deshuesada con migas de pastor. Para disfrutarla en su máxima expresión, el Lomo alto argentino angus certificado, o el Lomo alto de vaca 40 días de maduración con papa canaria, mojo y kinoto, disponible en raciones de 400 g o de 1 kg y hecho a la brasa, donde queda patente el punto argentino de Eduardo. Entre los pescados, Lubina del Atlántico con arroz de gamba roja, un suavísimo Bacalao confitado con velo de miel, capuchino de avellanas y espuma de aromáticas y un plato sorprendente y a la vez de los más demandados entre el repertorio del chef: Arroz cremoso de atún toro con guisote de tomate especiado, ventresca y aire de Idiazabal ahumado. Sus postres son también originales y atrevidos, pero si solo nos queda hueco para uno, el Burbuja de Gin Tonic con helado de mango y bayas de enebro no defrauda. La bodega de la que antes hablábamos tiene más de 50 referencias bien seleccionadas.


Nexo 

Paseo del Pintor Rosales, 76.

Madrid. Tel. 91 505 57 91. www.nexorestaurante.com

Tiene capacidad para 80 personas en su gran salón, más 16 en el reservado blanco, otras 8 en la cava, 6 en el reservado abierto de la planta calle y otras 16 más en esa zona -6 sentadas en la barra y 10 más a su alrededor, entre mesas, sofás y de pie-. El precio medio de su carta es de unos 55 € y es un espacio ideal tanto para celebrar eventos, almuerzos o cenas de empresa como veladas románticas en sus ‘aisladas’ mesas para dos… Abre de 13:00 a 16:00 y de 20:00 a 00:00 horas y cierran los lunes por descanso, además de las noches de domingo, martes y miércoles. Tiene garaje en el mismo edificio para almuerzos privados con acceso directo a sus reservados.

 

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