Von Müler-Klingspor y Arcaya, responsables del éxito de Velázquez 17 y Murillo café

12 de noviembre de 2022

La gastronomía es uno de los mejores instrumentos para recorrer diferentes países y empaparse de sus tradiciones y su cultura a través de la comida. Ahora, gracias a la globalización y a la digitalización, disfrutar de los platos más tradicionales de diferentes regiones del mundo es más fácil que nunca, y más si existen restaurantes donde se pone sobre la mesa los sabores más exquisitos de distintas zonas geográficas.

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Velázquez 17 es uno de esos lugares: un restaurante donde se mezclan productos frescos, sabores internacionales y una decoración como un bistró francés que consigue trasladar al comensal a lugares como Vietnam, Tailandia, Francia, Italia, Perú, Venezuela y España. Se trata de una cocina honesta, casera, natural y elaborada con productos de temporada que recuerdan a las zonas gastronómicas más ricas del mundo”, cuentan sus fundadoras, Eliza Arcaya y Johanna von Müller-Klingspor.

Otro de los pilares sobre los que basa su propuesta El Velázquez 17 es en la exquisita calidad de sus materias primas, algo que se aprecia en sus carnes y sus pescados. La propuesta culinaria de El Velázquez 17 mantiene su carta de clásicos, aunque también destacan nuevas propuestas gastronómicas, ya que están en constante renovación. Destaca su falso tartar, sus escargots vegetarianos, su perrito de langostinos, falso tartar de tomate, crepe de pato y el coulant de chocolate.
Por ello, Eliza y Johanna cuentan con los mejores proveedores de España y, gracias a ellos, consiguen poner sobre la mesa una oferta gastronómica de calidad. Su carta líquida recoge 37 referencias de vinos españoles entre los que destacan las DOP Rioja, Ribera del Duero, Rías Baixas, Navarra o Rueda. A ello se le suman los espumosos, con champagnes franceses y cavas catalanes. El Velázquez 17, ubicado en la calle y número que le da nombre, no solo es una referencia en la capital para disfrutar de comidas y cenas, sino que ahora llena sus mesas de comensales dispuestos a disfrutar de sus desayunos, sus afterworks, de una tarde de gintonics o de sus brunchs de los domingos.

Johanna von Müller-Klingspor, de origen austriaco y sangre venezolana, es ya un referente de la gastronomía por ambos proyectos y por su catering Coolinaria, en el que ha trabajado junto a Paco Roncero, Ferrán Adriá y los hermanos Roca, entre otros.

Gastronomía y diseño se funden en Murillo Café, un elegante y acogedor bistró urbano de ambiente desenfadado, que ha sabido integrar a la perfección tradición y modernidad, conservando los mejores elementos del antiguo café inaugurado en 1927. Situado como no podía ser de otro modo y de ahí su nombre, junto a la Puerta de Murillo del Museo del Prado, de cuyas vistas se puede disfrutar desde su amplia terraza, donde Eliza Arcaya y Johanna von Müller-Klingspor ofrecen una cuidada propuesta gastronómica con un marcado carácter de bistró mediterráneo en la que tienen cabida los sabores tradicionales de nuestro país y de la cocina internacional.

 

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