Opinión

Una muñeca rota

Rodríguez, la ministra portavoz no gana para problemas y derrotas que, como mucho de lo que se acercan a Sanchez y apuestan por su sentido de la política con fidelidad y sumisión terminan por pagar muy caro y en el ostracismo mas absoluto.

Alfonso Vidal

Como pollos sin cabeza

Ha bastado una simple contaminación del líder máximo para que los ministros anden como pollos sin cabeza dando tumbos de un lado a otro sin que nadie sepa muy bien cuál es la estrategia del momento, que hacen con las propuestas fiscales de la que todos quieren hablar y de la que ninguno es capaz de concretar.

Alfonso Vidal

Poca chicha y escasa limonada

Poco a poco e va perfilando la patraña que denominada “sumar” pretende asegurar el espacio a la izquierda del Psoe de Sanchez. La verdad es que no está siendo fácil averiguar de que va toda esta historia, no tanto por dificultades intrínseca sino por falta de contenidos y propuestas que den forma al proyecto. Así que no queda mas remedio que desmenuzar las declaraciones de Diaz y tratar de conocer algo de su proyecto.

Alfonso Vidal

Las cifras nunca cuadran

En teoría son los funcionarios de Economía los encargados de elaborar la cuentas que finalmente le permiten a la ministra de turno anunciar y a todo el Gobierno poco después manejar las cifras de nuestra economía sobre la que trabajar lo cuadros macro y elaborar previsiones económicas de todo tipo. Sin embargo la caja de grillo en la que se ha trasformado este gobierno hace imposible poder manejar unas cifras de manera estable y permanente.

Alfonso Vidal

Don Pedro tiene suplente

La actividad política de los lideres hay veces que sufre con las ausencias de estos obre todo, en lo que hace referencia a la actividad parlamentaria, puesto que la personalidad, la fuerza, el modo de actuar e incluso la manera de insultar marca una impronta difícil de sustituir, cuando menos de mejorar.

Alfonso Vidal

La pelea ministerial de cada día

No pasa día sin que ministro alguno se meta en los charcos que la actividad diaria de su trabajo genera, sin necesidad de que nadie le empuje, son ellos solo en u afán de ocupar espacios y titulares los que se meten en esas faenas, de las que luego además, no saben salir o simplemente la abandonan, porque ya no les son útiles para sus “propósitos”

Alfonso Vidal