Opinión

MONTERO LA REINA DEL CAOS

Demasiados errores para un solo propósito

Montero, la ministra bocazas, por bautizarla cariñosamente, tras su enésimo calentón lingüístico cunado habla en público y quiere presumir, no se sabe muy bien de que, puesto que su obligación es administrar bien los bienes de los contribuyentes y no parece que lo esté haciendo demasiado bien, anunció a bombo y platillo la aprobación de un Real Decreto Ley mediante el cual se ha modificado la regulación del Impuesto de Plusvalía Municipal.

por Alfonso Vidal

Nadie lo entiende, pero la derecha española es así de complicada

De complicada no se sabe, pero torpe e incompetente cuando llega la hora de la verdad, desde luego que si, porque de otra manera no se entiende su capacidad de autodestrucción política, justo en el momento en el que empezaba a remontar las derrotas provocadas por la corrupción y su excepcional uso como martillo, primero contra Rajoy y después contra el mismísimo Casado.

por Alfonso Vidal

Sánchez cada vez mas cerca de incumplir su gran promesa

A la velocidad que transcurre la vida política en nuestro país, es fácil que no nos demos cuenta de la cantidad de promesas e incumplimientos en los que incurren nuestros gobernantes. Cuando están en la oposición se les llena la boca de promesas, al igual, que cuando empiezan las campañas electorales, pero que eso suceda en la vida cotidiana no suele ser tan frecuente. Pero Sánchez no deja de ser una excepción, y nunca mejor dcho.

por Alfonso Vidal

Juegan con fuego

Nuestros políticos no saben construir con honradez y transparencia. Da lo mismo, su origen o su afiliación, nunca están a la altura e las circunstancias, nunca son capaces de hacer las cosas de una manera honesta y clara, de acuerdo con unas normas mínimas que respondan a eso que se llama ética.

por Alfonso Vidal

Ni ha pasado nada, ni se ha tratado nada, ni nada de nada

Por mucho que traten de vestir el muñeco de la paz entre vicepresidentas, mucho me temo que no se ha arreglado nada, simplemente se ha vestido el muñeco con la admisión del término derogar, que no supone absolutamente nada para un personaje como Sánchez y ya está. Ahora eso sí, todos tan contentos.

por Alfonso Vidal