Lo seguros de deceso "proporcionan tranquilidad"

14 de septiembre de 2021

Con el triste exceso de mortalidad registrado como consecuencia de la covid-19, el mayor desde la Guerra Civil, pólizas cómo los seguros de deceso se tornan cada vez más importantes a la hora de planificar el futuro y no tener sorpresas.

Compartir en:

“Contratar un seguro de deceso es muy común por el elevado coste que tienen los sepelios”, señala Marín, abogado y autor de “Protege tu herencia”. En este sentido, según se indica en un informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en España un entierro tiene un coste medio de 3.500 €. Estas pólizas podrían, según el abogado, haber aumentado por la pandemia. “Aunque no existen datos oficiales aún, todo parece indicar que la contratación ha aumentado en el último año y medio”, quien añade que “la incertidumbre” provocada por el coronavirus hace que más gente se plantee contratar seguros “relacionados con la salud o el fallecimiento”.

Con aumento o no, se trata de un tipo de seguros muy comunes. Así, según los datos ofrecidos de la Asociación Empresarial del Seguro (Unespa), el 57% de los fallecimientos en España están cubiertos por un seguro de deceso, un tipo de póliza a la que se acoge cerca de la mitad de la población, unos 20 millones de ciudadanos. Además, se trata de un seguro cuya contratación aumenta a medida que pasan los años. “Como es lógico, conforme va pasando el tiempo, el fallecimiento se percibe más cercano”, señala Marín, por lo que es más frecuente en personas mayores.

Marín explica que un seguro de deceso “no es un seguro de vida”, sino que se trata de una póliza que “cubre los gastos relacionados con el fallecimiento del titular, bien sea los administrativos o los relacionados con la celebración de sepelios”, ritos relacionados con la despedida de los familiares. Esto último “además de los servicios inherentes a los servicios funerarios, incluye el asesoramiento jurídico a los familiares, para las gestiones que estos deberán de realizar. Como el pago del impuesto de sucesiones, desbloqueo de cuentas bancarias del fallecido, obtención del testamento, y en general todo lo relacionado con la herencia del fallecido”, apunta el abogado. Además de estos trámites, “lo anterior es muy útil para las familias pues se enfrenta a unos trámites, gestiones y decisiones que tendrán trascendencia económica y tributaria importante” y más recientemente, señala el abogado, “acciones relacionadas con el final de la vida digital y otras”.

Estos trámites “suelen ser angustiosos en un momento doloroso para los familiares”, según apunta el abogado, por lo que los seguros de deceso suelen incluirlos. “Cuando una persona fallece, se abre todo un proceso burocrático difícil de acometer en esos momentos para loa más allegados”, señala. Además, los seguros de deceso incluyen todo tipo de asistencias opcionales, que van desde “asistencia en viaje, por si hay que trasladar los restos mortales” o ayuda psicológica a los familiares.

“Los seguros de deceso establecen un límite monetario de costes del entierro”, señala Marín. El abogado explica que el montante no puede exceder este límite, pero si no se llega a él, los herederos pueden recibir el sobrante. “Lo normal es que, si el importe del sepelio no alcanza este límite, la familia reciba el excedente”, señala.   En estos casos, según profundiza el abogado, hay que acudir al testamento para saber quiénes son los herederos, que recibirán la suma monetaria, una situación que se ha repetido con frecuencia en este último año y medio. “Durante la pandemia ha habido mucho excedente, ya que los funerales no han podido realizarse con normalidad”, opina Marín. Por el contrario, si el funeral tiene un coste más elevado, los herederos deberán afrontar, de forma proporcional la diferencia entre el coste total del sepelio y el importe de la póliza.

Por otro lado, el abogado advierte de que la cantidad de dinero recibido puede depender de diferentes criterios. “Las primas o costes de los servicios se establecen en base a una serie de criterios como la localidad de residencia, ya que no en todos los sepelios tienen el mismo coste”.

Compartir en:

Crónica económica te recomienda