El oloroso de Tradición, Gran Bacchus de oro 2021

05 de junio de 2021

Tradición da nombre a la bodega fundada en Jerez en 1998 por el añorado Joaquín Rivero y dirigida en la actualidad por su hija Helena, quien ha tomado el testigo con devoción y respeto, pero dispuesta a convertir sus vinos en la puerta de entrada a un mundo sofisticado, espiritual y aún desconocido por muchos. 

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Con la idea de dedicarse en exclusiva a la comercialización de vinos muy viejos —hoy en día, solo veinte bodegas jerezanas obtienen la certificación VORS y VOS para algunos de sus vinos viejos y, de ellas, únicamente Bodegas Tradición se dedica en exclusiva a vinos certificados—,  su creador comenzó a seleccionar vinos de soleras y criaderas caídas en desuso, casi olvidadas por las familias que las cuidaron, pero excepcionales, buscando prototipos de cada una de las clases puras de la región. Y no solo eso: su proyecto enológico también buscaba recuperar la tradición familiar —la vinculación de la estirpe con el mundo del vino de Jerez se remonta a 1650— y los estilos de crianza y embotellado más antiguos de la región.

Todo ello ha dado lugar a un amplio e interesantísimo portfolio —en la actualidad lo forman fino, oloroso, amontillado, Pedro Ximénez, palo cortado, Cream y brandy, entre rarezas y ediciones limitadas— y ha marcado una filosofía de exclusividad y calidad segura: «todos los años son buenos, sin excepción», asevera Helena Rivero. Prueba de ello es que Tradición es, hasta el momento, la bodega del Marco más galardonada a nivel internacional y la que más veces ha revalidado sus premios a lo largo de los años. Reconocida especialmente en Bacchus, certamen anual organizado por la Unión Española de Catadores, uno de los más importantes del mundo en su sector y el único reconocido por la Organización Internacional del Vino, ha conseguido el Gran Bacchus de Oro, máxima distinción del concurso, para sus palo cortado, oloroso y Pedro Ximénez en diversos años. El resto de referencias de la firma ha obtenido, como mínimo, Bacchus de oro y de plata.

En la XIX Edición del Concurso Internacional de Vinos Bacchus 2021, celebrada en Madrid, ha sido de nuevo el turno del oloroso, premiado mejor vino generoso del mundo por un panel de 80 catadores nacionales e internacionales que han analizado a ciegas un total de 1.692 vinos, de los cuales solo han sido reconocidos 32 como mejores del mundo en sus respectivas categorías; por países, España es el que ha recibido más medallas, un total de 19, por delante de México y Eslovaquia, con cuatro de ellas cada uno.

Este vino, que ya fue galardonado con un Gran Bacchus de Oro en 2017 y 2019, es el resultado del envejecimiento muy prolongado en madera por el tradicional sistema de soleras y criaderas y en contacto con el aire del vino procedente de uva Palomino que nunca tuvo velo de flor. Se trata de un vino complejo y de vinosidad muy evolucionada, con gran concentración de golosos aromas, que promete sofisticar cualquier mesa y colmar los espíritus más hedonistas. Muestra un color caoba con ribetes cobrizos y nariz de recuerdos a nuez, a notas tostadas y balsámicas. En la boca es aterciopelado, potente, armonioso, con gran retronasal y persistencia.
Comparte con el resto de referencias de la firma su carácter neutro y calmado, ya que, en su larga crianza por el sistema de criaderas y soleras —fundamental a la hora de otorgar su estilo a los vinos, y de conservarlo con el paso de los años—, «va aprendiendo de los mayores, de las botas más viejas; como en el colegio, comienza salvaje y rebelde y luego se tranquiliza», explica José Luis Blandino, capataz jefe de la bodega. Pero también tiene en común con ellos su pureza y su limpieza, quizás, la cualidad más destacada de los vinos de Tradición, que se adquiere de manera natural. Su concentración de sabor, olor y color es, por tanto, fruto del envejecimiento, del cuidado y del manejo del oficio de sucesivas generaciones de expertos enólogos y capataces, y no de procesos físico-químicos.
Con sus etiquetas numeradas a mano, las referencias de Tradición se dirigen a paladares educados, capaces de asimilar lo muy exclusivo, y tratan de desmitificar las ocasiones y los horarios asociados al consumo de los vinos de la región. En palabras de Helena, «no son vinos de feria; en cambio, son versátiles, perfectos para acompañar las comidas y para momentos de meditación y gran introspección».
La voluntad de recuperar los antiguos estilos y formas de crianza y embotellado más antiguos de Jerez, así como un legado familiar que se remonta a 1650, es el leitmotiv de Tradición, única bodega del Marco dedicada en exclusiva a vinos VOS y VORS certificados por el Consejo Regulador. Fundada por el añorado Joaquín Rivero, cuya desmedida pasión por el arte y por los vinos generosos marcó su vida y la de su hija Helena, actual presidenta de la firma, constituye además un proyecto cultural único que engloba una pinacoteca, una colección fotográfica y un archivo documental, todos abiertos al público, integrados en la misma bodega y capaces por sí mismos de explicar gran parte de la historia de España y de Jerez. Su portfolio lo componen fino, oloroso, amontillado, Pedro Ximénez, palo cortado y Cream, todos ellos vinos puros y naturales, de extrema limpieza y reconocidos en los certámenes más prestigiosos del sector. Tradición es, hasta la fecha, la bodega del Marco más galardonada a nivel nacional e internacional y la que más veces ha revalidado sus premios a lo largo de los años. Reconocida especialmente en Bacchus, certamen anual organizado por la Unión Española de Catadores y el único reconocido por la Organización Internacional del Vino, ha conseguido el Gran Bacchus de Oro, máxima distinción del concurso, para sus palo cortado, oloroso y Pedro Ximénez. El resto de referencias de la firma ha obtenido, como mínimo, Bacchus de oro y de plata.

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