En su intervención, Gortázar no ha dudado en calificar los recientes aranceles impuestos por el presidente de EE UU como un «error muy serio», advirtiendo que este giro proteccionista es un «tiro en el pie» que podría llevar a la economía estadounidense a una recesión más rápida de lo previsto. En opinión de Gortázar, el paquete arancelario implica una «falta de confianza» en las perspectivas del país y en el valor del dólar como refugio. Para España, el impacto será relativamente moderado, aunque las previsiones siguen siendo inciertas.
El directivo de CaixaBank cree que el impacto en España será «menor» que para otras economías europeas y estima que supondrá un 0,2% sobre el PIB de 2025, ya que nuestro país tiene «una dependencia menor» en exportaciones que otros países de la UE, situándose en un 2% del PIB. Las mismas cifras baraja la Cámara de Comercio de España, que estima una pérdidas en exportaciones de 2.598 millones euros. En cambio, el Club de Exportadores eleva el impacto hasta casi el 0,3% del PIB, unos 4.300 millones de euros.
«Lo que está pasando es serio y las posibles desviaciones son altas», ha comentado. No obstante, el directivo ha añadido que la economía española está en un buen momento y que el reto está actualmente en cómo lograr que el crecimiento sea sostenible en el corto y medio plazo. La economía española no solo hace frente al reto arancelario, sino que también cuenta con desafíos estructurales como el déficit público, la problemática de la vivienda y la escasa productividad, que en los últimos años solo ha crecido un 0,3% anual, ha señalado Gortázar.
Pese a estos riesgos, Gortázar ve la copa «medio llena» y ha subrayado que los bancos españoles «han hecho los deberes en los últimos diez años» y están en una posición de «fortaleza» para ayudar a atemperar el impacto económico. No obstante, este viernes eran los activos que más caían en el Ibex 35. En cuanto a la situación de CaixaBank, ha destacado que la entidad está teniendo un «muy buen» inicio de año, con el crédito recuperándose. «La actividad es buena, la economía está fuerte, no hay señales de morosidad tampoco, y, francamente, el momento social, el momento fuera, es complicado, pero al sector financiero le coge en uno de los mejores momentos de fortaleza intrínseca de las décadas recientes», ha defendido.
Preguntado por el posible retorno de la sede social de CaixaBank de la Comunidad Valenciana a Cataluña, Gortázar ha resaltado el compromiso de su entidad con la región, independientemente de la ubicación de su sede. «Decidimos que era una situación equilibrada tener una sede social en Valencia en un claro guiño a lo importante que es esa Comunidad para nosotros y la historia que tenemos allí. Y dos sedes operativas en Madrid y en Barcelona, evidentemente también reflejo de la importancia que tiene para nosotros la historia de Cajamadrid en Madrid y La Caixa en Cataluña», ha explicado.