Me refiero a como entienden gobernar el Jefe del Estado y el jefe de Gobierno y como esa forma de entender se traduce en un ejercicio concreto de gobierno, totalmente dispar, lo cual no deja de ser, cuando menos curioso y difícil de compaginar en la continua relación que debería de existir entre los dos jefes en beneficio del país y mas concretamente de los ciudadanos.
Por lo que se puede apreciar desde el exterior y simplemente observando como se han enfrentado ambas personalidades a las ultimas calamidades que ha sufrido España es que el primero ha sido educado para gobernar, y entiende el ejercicio del poder como un servicio hacia los demás.
Mientras para el segundo el ejercicio del poder es un trabajo que le ha tocado en suerte y del que espera sacar el mayor beneficio posible, sea económico o simplemente personal por el hecho de poder aprovechar todos los recursos que el ejercicio del poder le presta a la persona que ejerce el cargo de jefe de gobierno.
Eso explicaría por ejemplo, el uso u abuso delos bienes del Estado en beneficio propio que en uno se traduce en, por ejemplo renunciar a las vacaciones personales para visitar zonas deprimidas por una catástrofe como hemos visto estos últimos días, mientras que el otro, no solamente no renuncia a esas vacaciones; sino que además esquilma los recursos del Estado con gastos suntuosos impropios de unas ”sencillas y cortas “ vacaciones para disfrutar sin que los ciudadanos le puedan abroncar y criticar públicamente.
La justificación de estos comportamientos tiene su justificación en que, evidentemente, las personalidades de ambos nada tiene que ver y su concepto de España, mucho menos- Por otra parte, es evidente que uno apuesta por ser jefe de Estado djurante toda su vida y el otro sabe que el tiempo es corto e incluso puede ser escaso, pro lo que trata de sacar redito en el corto y no en el largo.
Con todo ello, además se complica, tremendamente, las relaciones y la convivencia entre ambos, hasta llegar a ser notoria la frialdad que solo se salva por el frio protocolo con el que aparecen en publico las pocas veces que coinciden.
Todo ello no deja de ser un gran problema que afecta al desarrollo político de España y que en algún momento habría que tratar de solucionar.