Es decir, elaborado con harinas limpias, sin aditivos, con una alta cantidad de proteína, masa madre, y la mejor agua de azahar. Todo lo demás son aditamentos y modernidades que unas triunfan y se quedan y otros mueren. Si optamos por la pastelería de El Pozo, la mas antigua de España el roscón será sobrio sin adornos ni rellenos-
Si dentro de lo clásico nos dejamos llevar por la moda podemos adquirirlo en Viena La Baguette, que un año más, llega ‘relleno’ de novedades gracias a la creatividad de Maca Fernández -5ª generación de la firma centenaria junto a su hermano Fran-, la hija pastelera de Paco, que pone el toque dulce en este obrador centenario. El año pasado la joven sorprendió con un relleno de caramelos de violeta, y este año, su propuesta más especial ¡sabe a tarta de queso! Por supuesto se mantienen sus tres clásicos: el de nata y el de trufa junto al tradicional de toda la vida sin nada. Todos ellos caracterizados por ser superesponjosos, aromáticos -con el toque de agua de azahar perfecto- y van coronados con almendras, azúcar y naranja confitada.
Quiza el mas de moda es el roscon de Katz Madrid con una propuesta dulce y salada. Disponible en dos opciones, los amantes de lo dulce pueden disfrutar del roscón de pistacho con almendra, mientras que aquellos que buscan algo diferente pueden deleitarse con la versión de nata y beicon macerado con bourbon y ahumado con maderas frutales.
La filosofía de Katz, un restaurante obrador sostenible y de cercanía, se refleja en cada bocado. Fusionando la alta pastelería francesa con la tradición, el roscón de Katz destaca por su masa de fermentación larga y la fusión única de pistacho, almendra, nata y mantequilla caseras. Además, para atender a diversos gustos y necesidades dietéticas, todos los roscones están disponibles en versiones con y sin gluten, en tres formatos diferentes: 250gr, 500gr o 750gr.
