En este sentido, PP y Vox llegarán a la sesión constituyente de la Asamblea de Extremadura sin ningún acuerdo. En otras comunidades, los de Abascal sacaron al PP la presidencia de la Cámara autonómica. Pero en Extremadura todas las cartas estarán sobre la mesa.
Vox ha justificado al PP su decisión en que no observa «voluntad de cambio» en la presidenta en funciones de la Junta, Guardiola. Desde el equipo negociador del PP se muestran «muy sorprendidos» con la decisión de Vox. En esta coyuntura, mañana se abrirá un plazo de 15 días para el nuevo presidente de la Asamblea proponga un candidato a presidente de la Junta tras una ronda de consultas con los grupos parlamentarios. La persona elegida, previsiblemente Guardiola, deberá presentar un programa en otro plazo de 15 días y someterse a una sesión de investidura prevista para mediados de febrero que, de fracasar, activará el reloj electoral. Si PP y Vox llegan a este escenario sin acuerdo, tendrán otros dos meses para alcanzar un pacto. De no hacerlo, Extremadura se someterá a una repetición electoral en junio.
