La ligera revisión a la baja responde a una mayor debilidad de las exportaciones de bienes, en un contexto de menor dinamismo del comercio internacional. Para 2026, el servicio de estudios de BBVA revisa en una décima al alza el aumento del PIB de España, hasta el 2,4%. El consumo seguirá siendo el principal motor del crecimiento, mientras que la demanda externa, tanto de bienes como de servicios, mostrará un avance limitado. El impulso del consumo privado favorecerá al Mediterráneo y a Madrid, que crecerán por encima del promedio, mientras que la moderación del turismo extranjero llevará a las islas a registrar un crecimiento inferior a la media. En las comunidades industriales, la debilidad de la demanda seguirá limitando el crecimiento, aunque el escenario es algo más positivo para las que tienen una industria de defensa relevante. En 2027, la previsión de crecimiento del PIB se sitúa en el 2,0%, apoyada por una mayor demanda europea y por el impulso a la inversión, lo que favorecería a las comunidades exportadoras.
El aumento de la actividad en España en 2025 se ha revisado a la baja en 0,1 puntos porcentuales. Aún con una cierta desaceleración, el año pasado el turismo continuó mostrando un comportamiento favorable, lo que mantiene a Canarias y Baleares entre las regiones con mayor dinamismo (3,5% y 3,2%, respectivamente). La Comunidad Valenciana (3,4%), impulsada por la inversión y la construcción por las medidas tras la dana, podría haber crecido también por encima de la media nacional.
Por su parte, la evolución de las exportaciones presenta un comportamiento desigual entre regiones. Madrid (3,2%), Andalucía (3,2%) y Castilla-La Mancha (3,1%) registran un mejor desempeño de las ventas al exterior y, junto con Murcia (3,1%), se ven además favorecidas por el buen tono del consumo privado, lo que las situaría por encima del promedio nacional.
En contraste, el resto de las regiones industriales —La Rioja (2,9%), Galicia (2,8%), Castilla y León (2,7%), Asturias (2,4%), Cantabria (2,3%), País Vasco (2,3%), Navarra (2,2%) y Aragón (2,2%), no muestran aún el esperado repunte de las exportaciones, lo que se traduce en crecimientos del PIB en línea o por debajo de la media de España. A este grupo se suma Cataluña (2,9%), también afectada por el menor dinamismo del comercio exterior, aunque el dinamismo del consumo permite que crezca en línea con el promedio. Finalmente en Extremadura (2,5%), el sector exportador muestra un buen tono, aunque dada su menor relevancia en el conjunto de la economía es insuficiente para evitar un aumento del PIB inferior al promedio
En 2026 se mantiene la perspectiva de un sólido crecimiento del PIB de la economía española (2,4%), con una revisión de una décima al alza. La Comunitat Valenciana (3,0%) seguirá beneficiada por los efectos en la inversión de las medidas de apoyo tras la dana. El consumo privado apoyará el avance de la actividad en Andalucía (2,5%), Murcia (2,5%) y Madrid (2,7%), que crecerán por encima del promedio. En esta última, las exportaciones de servicios no turísticos y la inversión, especialmente en intangibles, serán un factor diferencial.
El consumo seguirá apoyando el avance de la actividad, aunque se espera que la moderación del gasto de no residentes continúe afectando a las comunidades turísticas, con un impacto de mayor magnitud en Canarias (2,3%) y Baleares (2,2%). Además, la reestructuración más lenta de lo previsto en la industria dificulta la recuperación en buena parte del norte, especialmente en las regiones más dependientes del sector automotriz, como Navarra (2,1%), Aragón (2,1%) y Castilla y León (2,0%).
En contraste, una mayor diversificación productiva y una especialización hacia bienes destinados a la defensa permitirían avances más cercanos al promedio en el resto del norte, Galicia (2,4%), Cantabria (2,3%), Asturias (2,2%) y País Vasco (2,2%). En este contexto, Cataluña y Castilla-La Mancha (2,4%) registrarían crecimientos en línea con la media nacional, mientras que La Rioja (2,1%) y Extremadura (2,0%) -con un foco exportador menos ligado a bienes de equipo o intermedios-, mostrarían avances algo más moderados.
Hacia delante, en 2027 se espera una moderación del crecimiento, situándose en el 2,0% en un contexto de menor dinamismo del consumo y del turismo. Por el contrario, el buen tono de la inversión en vivienda y de las exportaciones de bienes, junto con la recuperación de la industria —especialmente la automotriz—, podría favorecer a las regiones industriales y exportadoras, con Aragón (2,5%) y Navarra (2,5%) entre las más beneficiadas.
Sin embargo, el menor avance del turismo situaría a las Islas Baleares (1,6%) y Canarias (1,6%) en el grupo de menor crecimiento. Por su parte, Andalucía (1,8%), Murcia (1,8%), Castilla-La Mancha (1,9%) y Extremadura (1,8%), regiones más dependientes del consumo, podrían registrar incrementos algo inferiores, también afectadas por el ajuste en el gasto de no residentes. El progresivo agotamiento de los efectos de las ayudas post-dana explica un crecimiento de la Comunitat Valenciana algo inferior al promedio (1,9%).
El foco del crecimiento se desplaza progresivamente hacia las comunidades exportadoras del norte y las que impulsen el avance de la vivienda, con País Vasco (2,3%) y La Rioja (2,3%), Cantabria (2,2%) y Galicia (2,2%) creciendo por encima de la media nacional, mientras que Cataluña (2,1%), Asturias (2,0%), Castilla y León (2,0%) y Madrid (2,0%) registrarían avances en línea con el promedio.
BBVA Research prevé que el crecimiento anual del empleo en términos EPA en España se sitúe en el 2,5% en 2025, moderándose hasta el 2,2% en 2026 y el 2,1% en 2027, en línea con la desaceleración gradual de la actividad. En 2025, el avance del empleo seguirá siendo heterogéneo entre regiones. Destaca el dinamismo en Asturias (4,3%), La Rioja (4,2%), Madrid (3,4%), Castilla-La Mancha (3,0%), Andalucía (2,7%) y Cataluña (2,5%), mientras que el crecimiento será más contenido en Cantabria (0,5%), Aragón (1,3%), Murcia (1,3%), País Vasco (1,3%) y Navarra (1,4%).
En 2026, el crecimiento del empleo se moderará, aunque seguirá mostrando un tono favorable en la Comunitat Valenciana (2,9%), Madrid (2,7%), Andalucía (2,5%) y Castilla-La Mancha (2,5%), que crecerán por encima de la media nacional. Por el contrario, País Vasco (1,1%), Aragón (1,2%) y Asturias (1,3%) registrarían avances más limitados.
En 2027, la creación de empleo mantendría un ritmo algo más moderado, con Castilla-La Mancha (2,5%), Andalucía (2,4%), Cantabria (2,4%), Navarra (2,3%) y Madrid (2,3%) entre las regiones con mayor crecimiento. En contraste, Baleares (1,8%), Extremadura (1,6%) y País Vasco (1,7%) mostrarían incrementos más contenidos, en línea con un menor impulso del turismo y de la demanda interna.

