La amenaza es real, y aunque es probable que el bloque europeo no se lance todavía a deshacerse de los activos estadounidenses, ya se están dando los primeros pasos en este sentido: el fondo de pensiones danés AkademikerPension ya ha anunciado que va a vender todos los bonos estadounidenses que mantiene en cartera.
Anders Schelde, director de inversiones del fondo AkademikerPension, ha explicado que los únicos motivos para tener en cartera los bonos americanos son la gestión de liquidez y de riesgo, y que han decidido que «podemos encontrar alternativas».
La cantidad de deuda estadounidense en manos del fondo es anecdótica: en una compañía que gestiona 25.000 millones de dólares en ahorros de profesores y académicos, sólo 100 millones de dólares están invertidos en bonos soberanos de Estados Unidos, por lo que la venta de esta cantidad no supondrá un dolor de cabeza para Trump. Sin embargo, es adelanto de lo que le podría ocurrir, a escala muy superior, si Europa decide lanzarse a utilizar la venta de activos americanos como un arma. Schelde, el CIO del fondo danés, ha incluido entre sus argumentos para justificar la decisión de vender su cartera de bonos estadounidenses que «Estados Unidos, básicamente, no es un buen bono, y las finanzas públicas del país no son sostenibles a largo plazo», señala, e incluye su preocupación por la caída del dólar y la disciplina fiscal de Estados Unidos como motivos para vender los bonos del gigante norteamericano. En este sentido, no es la primera firma que advierte de que Estados Unidos ya no es lo que era para los inversores. La caída del dólar se ha acelerado en los últimos meses, no sólo como consecuencia de los aranceles con los que amenazó Trump el «día de la liberación», en abril de 2025, sino también por otros motivos como la amenaza a la independencia de la Reserva Federal, que, para muchos analistas, puede terminar incrementando las expectativas de inflación en la el país y puede tener un efecto importante en Estados Unidos como un prestatario de fiar.
