La decisión judicial permite la reanudación inmediata de todas las actividades de construcción, puesta en marcha y producción del parque eólico marino mientras se resuelve el fondo del litigio. El proyecto, situado frente a la costa de Massachusetts, se encuentra ejecutado en un 95% y ya está produciendo electricidad para hogares e industrias de Nueva Inglaterra. Con la medida cautelar, Vineyard Wind podrá completar el 5% restante de las obras y avanzar hacia la finalización definitiva del parque, que constituye uno de los mayores desarrollos de eólica marina del país. En su resolución, el juzgado estima que concurren los requisitos necesarios para suspender provisionalmente la orden administrativa que había detenido los trabajos, al considerar acreditado el perjuicio que la paralización suponía para el proyecto y para el suministro energético regional. La orden judicial tiene efectos inmediatos y restablece plenamente la actividad en el emplazamiento.
La compañía ha señalado que continuará colaborando con la Administración federal con el objetivo de alcanzar una solución rápida y permanente al procedimiento en curso. Vineyard Wind ha subrayado asimismo que mantendrá la seguridad como una prioridad esencial durante la fase final de construcción y operación del parque.
La reanudación de los trabajos permitirá al proyecto seguir aportando energía renovable al sistema eléctrico de Nueva Inglaterra y avanzar en el suministro de electricidad asequible y segura, en un contexto de creciente demanda y de objetivos estatales y regionales de descarbonización. La decisión judicial supone un respaldo clave para la culminación de una infraestructura estratégica para la transición energética en la costa este de Estados Unidos.
