La combinación de salario y pensión a través de la jubilación activa creció casi un 10% en el último año, impulsada por cambios normativos y por la necesidad de muchos profesionales de prolongar su vida laboral.
El número de personas en España que compaginan salario y pensión tras haber cumplido la edad legal de jubilación registró un notable crecimiento en 2025, consolidando una tendencia que refleja tanto cambios normativos como la evolución social y demográfica de un país con una población cada vez más longeva.
Según los últimos datos oficiales, 76.595 jubilados activos combinaron en 2025 su pensión con actividad laboral remunerada, lo que supone un aumento del 9,4% respecto al año anterior. Esta cifra sitúa a casi 77.000 españoles dentro de una situación que hasta hace pocos años era minoritaria y que ahora se consolida como una alternativa real a la jubilación tradicional.
Este crecimiento está estrechamente vinculado a los cambios introducidos en la normativa de jubilación activa, que flexibilizan progresivamente las condiciones para compatibilizar pensión y trabajo. Entre estos cambios destaca la eliminación de la exigencia de contar con la carrera completa de cotización para acceder a la jubilación activa y la posibilidad de combinar esta modalidad con los incentivos asociados a la jubilación demorada.
El perfil de quienes optan por esta modalidad es variado. Por un lado, hay profesionales que desean seguir activos por razones económicas; por otro, muchos lo hacen por razones personales o vocacionales. En sectores como la medicina o la docencia universitaria, algunos trabajadores deciden prolongar su vida laboral porque consideran que aún tienen aportes valiosos que ofrecer, y que dejar la actividad supondría perder experiencia y conocimiento acumulado después de décadas en sus profesiones.
El auge de la jubilación activa se enmarca en un contexto más amplio de transformaciones demográficas y laborales. La esperanza de vida sigue aumentando y muchas personas mantienen niveles de salud y capacidad profesional avanzados más allá de la edad legal de retiro. Al mismo tiempo, el mercado laboral no siempre aprovecha el potencial de trabajadores seniors, y la jubilación activa se presenta como una fórmula que beneficia tanto a los propios jubilados como a sectores con escasez de mano de obra cualificada.
Además de la jubilación activa que se inicia tras cumplir la edad legal de jubilación, también ha crecido significativamente otra modalidad denominada «jubilación flexible», pensada para quienes ya están jubilados pero desean reincorporarse al mercado laboral de manera parcial. Esta opción, aunque todavía menos común, registró un aumento del 13,5% en 2025, lo que indica una apuesta por formas más flexibles de retiro laboral.

