Ante la huelga ferroviaria convocada para la próxima semana por sindicatos como Comisiones Obreras y UGT, continúan las negociaciones con el ministerio. Sin embargo, no todos los convocantes han sido invitados a la mesa. En ‘La Mañana de Fin de Semana’ el portavoz del Sindicato Ferroviario, Escudero, ha denunciado la exclusión de su organización y otras como CGT de estas conversaciones.
Según Escudero, la razón de esta exclusión es que “el objetivo del ministerio no es tanto dar solución a los problemas que se denuncian en las convocatorias de huelgas, sino desconvocarlas”. Considera que el Gobierno busca evitar a “testigos incómodos” que puedan denunciar sus “intentos de engaño”. En su opinión, el ministerio se está centrando en llegar a un acuerdo con tres sindicatos para la foto, olvidando la necesidad de arreglar los problemas de fondo. El portavoz ha señalado que la solución pasa por “un cambio radical en el modelo de mantenimiento”. Actualmente, existen “carencias importantísimas de personal” en las bases de mantenimiento de Adif, lo que impide realizar un mantenimiento preventivo eficaz. Este tipo de mantenimiento consiste en visitar las instalaciones a diario para verificar que todo está en orden y solucionar cualquier potencial avería antes de que se produzca.
En la alta velocidad, el problema se agrava porque el mantenimiento está “todo externalizado, todo privatizado”. Escudero denuncia una falta de coordinación por parte de Adif, permitiendo que las empresas externas actúen “a su libre albedrío”. Además, la precariedad laboral en estas empresas provoca una “alta rotación de personal”, lo que repercute en una formación deficiente y una menor eficacia a la hora de resolver incidencias. Como ejemplo, ha relatado casos en los que una contrata tarda “4 o 5 horas” en intentar reparar una avería sin éxito y, al llamar al personal de Adif, esta queda solucionada “en 10 minutos”. Por ello, insiste en que “Adif tiene que coger el toro por los cuernos y ser el que lidere el mantenimiento con los recursos suficientes para poder hacerlo”.
Una de las consecuencias más visibles de esta situación es el retraso de 25 minutos en el trayecto de alta velocidad Madrid-Barcelona. Esta medida es el resultado de un “punto de inflexión” tras recientes accidentes, que ha llevado a Adif a aplicar limitaciones de velocidad ante cualquier incidencia detectada en la vía, como baches o desguarnecidos. Escudero aclara que, aunque muchas de estas limitaciones llevan años sin repararse, ahora se aplican de forma más estricta
