No obstante, la recuperación del servicio este martes puede corregir esta situación de cara a los próximos meses, y sobre toda las vacaciones de Semana Santa, la primera gran cita del calendario turístico del año que los españoles, aunque también los turistas extranjeros, aprovechan para viajar por el país.
Al cierre temporal de dicha línea se han sumado, como ha alertado el sector, la ampliación de los tiempos de viaje y la reducción de frecuencias entre Madrid y Barcelona, medidas que se mantendrán hasta diciembre, consolidando «un escenario de inestabilidad» en el principal corredor ferroviario del país que afecta de lleno al turismo. El propio ministro de Industria, Hereu, ha reconocido estos días que todo esto está afectando al turismo, pero de manera coyuntural porque no hay ningún dato aún para pensar que sea «un problema estructural» ni para hacer «una evaluación en negativo de las perspectivas turísticas de España».
Según la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), casi el 70% de las empresas del sector han experimentado un impacto negativo en su facturación por la crisis ferroviaria, que ha provocado la pérdida de confianza en el tren, la menor venta de paquetes que incluyen este medio de locomoción y el aumento del tiempo y del coste de la gestión.
El consejero de Turismo y Andalucía Exterior, Bernal, ha cifrado en medio millón de euros diario las pérdidas generadas en su comunidad autónoma por la fata de conectividad y de mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias. «No tenemos ninguna conexión ferroviaria con el norte de España y necesitaremos ahí una actuación fundamental en promoción», ha manifestó la semana pasada a los medios.
La patronal hotelera andaluza (FAHAT) ha advertido de un deterioro creciente de la demanda, una caída estimada del 30% en las ventas anuales, después de que, en una primera fase el impacto se tradujo en un nivel de cancelaciones relativamente contenido, en torno al 15%. Por su parte, Turismo Costa del Sol y la Diputación de Málaga ha cifrado en 109 millones de euros las pérdidas para el sector turístico de la ciudad andaluza por el cierre temporal del corredor sur porque dejarán de llegar al destino 65.848 turistas. Respecto al corredor Madrid-Barcelona, la rebaja en la velocidad media de los trenes, solicitada por las operadoras y autorizada por Adif, y la supresión de servicios en primeras y últimas horas del día reduce la oferta disponible y dificulta la planificación de desplazamientos por motivos profesionales, turísticos y de eventos, de acuerdo los hosteleros aragoneses.
Los empresarios insisten en que el turismo de congresos y reuniones es uno de los más perjudicados, ya que cada evento genera un elevado volumen de pernoctaciones, restauración y consumo en destino. Cualquier merma en accesibilidad tiene un efecto directo sobre la captación y la fidelización de estos encuentros, según la patronal CEHTA, que advierte, además, de un descenso en el consumo asociado al viajero ferroviario, especialmente en servicios de comidas, cenas y alojamientos de corta estancia. Asimismo, pone el foco en el freno que esta situación supone para la desestacionalización del turismo, al dificultar la llegada de visitantes en temporada media y baja.
