En otro orden de cosas, y según sus comentarios, la remodelación del consejo busca responder a las participaciones de cada uno y el reglamento del Consejo confiere a las mayorías reforzadas el poder de decisión y lo normal ha sido tomar las decisiones por unanimidad.
En este mismo sentido, en la conferencia con analistas Reynés había salido en defensa de la unidad en el seno del consejo de administración de la energética y ha subrayado que todos los planes que se han presentado al mercado en los últimos años se han pactado por «unanimidad». Reynés ha recordado que la reciente venta de un 7,1% del accionariado de Naturgy por parte de GIP ha llevado a «adaptar» el consejo a ese nuevo equilibrio en el accionariado, ya que IFM ha pasado a ser el segundo accionista, con un 15,5%, y GIP es ahora el cuarto accionista, con un 11,4%.
El presidente de la compañía ha comentado que, al acometer este reajuste en los asientos del consejo, no se han guiado por «puras matemáticas», sino que también se ha reflejado el «compromiso a largo plazo» de algunos accionistas.
«No entendamos una cosa a cambio de la otra».Reynés, ha aprovechado la presentación de sus resultados anuales para marcar distancias de su renovación y la mayor presencia del fondo australiano IFM en el consejo de administración, con un tercer asiento para su participación del 15,5%. El primer espada de la energética ha defendido que la compañía mantiene una posición neutral ante posibles cambios en el capital antes de recordar que, en una empresa cotizada, «las acciones se compran y se venden con libertad entre inversores» sin intervención de la dirección en esas decisiones.
En lo que respecta a la actualización del consejo, el empresario ha evitado pronunciarse sobre un eventual incremento de la participación del fondo australiano. «Lo que este consejo está intentando siempre es buscar un equilibrio razonable para reconocer las fuerzas de propiedad en ese trabajo de representación proporcional que ha reflejado la propuesta» ha esgrimido. En este sentido, ha asegurado que las decisiones clave -como inversiones, dividendos o nombramientos ejecutivos- requieren consensos amplios y ha destacado que el consejo ha funcionado históricamente con alineamiento interno, sin tensiones relevantes. Asimismo, Reynés ha recordado que el consejo de Naturgy mantiene una vacante, dado que sólo se han cubierto 15 asientos porque Criteria renunció a disponer de un consejero más, y que ahora tanto Criteria, como CVC e IFM dispondrán cada uno de tres representantes. «Hemos encontrado en las condiciones actuales un equilibrio que satisface a todos los accionistas».
Por lo que se refiere a la actual Naturgy salida de su famosa Opa, Reynés ha destacado que a vuelto a ser «una compañía cotizada ‘per se’, tras alcanzar su objetivo de tener «una liquidez relevante» después, especialmente, de la ‘auto-OPA’. «Ser una cotizada es para beneficio de todos: de los que quieren entrar y quieren salir, de los grandes y pequeños» ha defendido. A ello, a su juicio, ha contribuido, por un lado la auto-opa que llevó a cabo el grupo el año pasado con el objetivo de elevar su ‘free float’, la venta de parte de las acciones que tenía GIP, así como el fortalecimiento de Criteria en el accionariado, y la reordenación del pacto entre CVC y Alba.
«Ser una cotizada es para beneficio de todos: de los que quieren entrar y quieren salir, de los grandes y pequeños» ha comentado al respecto. El también vicepresidente de Criteria ha querido disipar todas las dudas de su vinculación con la energética que preside desde febrero de 2018. «Me siento en casa, me gusta acabar no solamente el plan estratégico, sino pensar en hacer otro. Sería para mi una mala noticia el dejar de estar vinculado a esto, y el nivel de vinculación siempre ha sido máximo. Entiendo que esto ha debido pesar también en el consejo».
