La propia capital destaca, no obstante, por registrar un ritmo aún mayor en las grandes áreas periféricas donde en algunos casos, como el del Corredor del Henares, se ha superado un crecimiento de casi el 24%.
El lento pero sostenido crecimiento demográfico de municipios del este de Madrid como Coslada, Torrejón de Ardoz, Alcalá de Henares y San Fernando de Henares ha provocado el auge de los precios de la vivienda muy vinculado también a la propia presión de la capital y las fugas hacia la periferia en busca de precios más asequibles. Dentro del cinturón de áreas metropolitanas de la ciudad de Madrid destacan dos grandes núcleos: la ‘Gran Corona Sur’, con Alcorcón, Móstoles y Getafe a la cabeza, y el Corredor del Henares, que también incluye los municipios castellanomanchegos de Guadalajara y Azuqueca de Henares. Ambos han sido considerados tradicionalmente como mercados asequibles dentro de la región, incluso conocidos como municipios ‘ciudades dormitorio’ por su gran conexión con la capital mediante tren, metro y carretera. La gran concentración de población en estas áreas es tal que incluso supera las de algunas capitales de provincia; Móstoles roza los 215.000 habitantes, al igual que Alcalá de Henares que supera los 203.000. Por su parte, capitales como San Sebastián (187.000) y Almería (200.000) apenas alcanzan esas mismas cifras.
Con todo, ese equilibrio entre el coste de la vivienda (y la vida) y el acceso a la capital ha iniciado un derrumbe cuyo principal síntoma es precisamente el aumento de precios del mercado inmobiliario, incluso más que en la propia Madrid (14,8%). Según los datos de Idealista, San Fernando de Henares es uno de los municipios con mayor incremento anual, llegando casi al 30%, junto a Mejorada del Campo, 27,1%, y Coslada, 23,5%. Además, Alcalá de Henares ha experimentado un crecimiento del 23,3% en el último año, lo que implica que el Corredor del Henares es el área metropolitana madrileña donde más ha crecido el precio de la vivienda desde 2025: un 23,4%. Cabe destacar también que las cuatro localidades han registrado máximos históricos en los últimos dos meses hasta alcanzar los 3.000 euros por metro cuadrado.
Por otra parte, comprar una vivienda en Móstoles, Fuenlabrada, Leganés, Getafe, Alcorcón, Parla, Pinto, Valdemoro es ahora un 22% más caro que hace un año, pudiendo llegar a pagar algo más de 2.700 euros por metros cuadrado. El incremento de los precios ha afectado a prácticamente toda la región madrileña, tan solo dos municipios no han registrado aumentos; Soto del Real, cuya cifra de venta se mantiene igual que hace un año, alrededor de 2.500 euros/m2 y Brunete, la única localidad donde ahora es más barato comprar, en concreto casi un 7% menos.
Por otro lado, los grandes desarrollos urbanísticos de Madrid también sufren las consecuencias de la tendencia alcista del mercado. De entre ‘El Cañaveral’, los ‘Los Ahijones’ y ‘Los Berrocales’, tan solo el primero se encuentra ya habitado. De hecho, en poco menos de 10 años de vida, ‘El Cañaveral’ ha experimentado un crecimiento en el precio de la vivienda a la par que en la capital, registrando un boom inmobiliario que aún es visible. Desde el año 2015, cuando se comenzaron a comercializar las primeras casas, y hasta principios de 2024 los precios se dispararon casi un 150%, según el Foro de Consultores Inmobiliaria, desde una media de 1.265 euros por maestro cuadrado hasta casi 3.100 euros.
El mercado inmobiliario madrileño ha sido uno de los más dinámicos de España en los últimos años, pero se ha frenado en 2025 debido precisamente a que esta pujanza de la demanda ha hecho que los precios acumulen un alza del 64,6% en los últimos cinco años, algo que ha retraído a buena parte de la demanda. Con ello, el crecimiento de las ventas se ha frenado hasta el 4,8%, una de las cifras más bajas de España.
La provincia de Barcelona es el único de los cinco grandes mercados nacionales que crece con cierta intensidad, por encima de la media nacional. En concreto, las ventas subieron un 14,4% anual, hasta las 73.412 transacciones en 2025. Esto se puede deber a que los problemas en el mercado del alquiler han empujado a buena parte de la demanda a la compra, a pesar de las subidas de precios.
