El beneficio de explotación aumentó un 8%, hasta 1.758,4 millones, y el EBIT ajustado se situó en 1.893,8 millones, un 10,2% más a tipos de cambio constantes. El margen de EBITDA mejoró hasta el 38,5%, frente al 37,9% de 2024, mientras que el margen de EBIT ajustado alcanzó el 29,1%. El flujo de efectivo disponible ascendió a 1.302,2 millones de euros, un 6,9% más que en 2024 (excluidas las entradas de tesorería no recurrentes del año anterior). Además, la compañía completó en el cuarto trimestre un programa de recompra de acciones por valor de 1.300 millones de euros. En términos operativos, los pasajeros embarcados crecieron un 3,8%, hasta 2.248,6 millones, y las reservas avanzaron un 2,8%, hasta 484,5 millones.
Por divisiones, los ingresos de Soluciones Tecnológicas para la Industria Aérea aumentaron un 6,4% (8,7% a tipos constantes), hasta 2.345,9 millones; los de Hoteles y Otras Soluciones subieron un 6,1% (9,6% a tipos constantes), hasta 1.051,9 millones; y los de Distribución Aérea crecieron un 5,9% (8,0% a tipos constantes), hasta 3.119,2 millones.
El consejero delegado, Maroto, señaló que «en 2025, Amadeus volvió a cumplir sus previsiones a pesar de las dificultades del entorno macroeconómico» y afirmó que la compañía está «en una posición privilegiada para orquestar el ecosistema de viajes impulsado por la IA». Asimismo, anunció el compromiso de alcanzar a medio plazo un crecimiento de dos dígitos en su rango bajo para el BPA ajustado diluido y adelantó que en 2026 distribuirá un dividendo situado en el rango más alto de su política, junto con un nuevo programa de recompra de acciones por valor de 500 millones de euros, que se ejecutará en seis meses.

