Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reaparecido este sábado junto a su esposo con motivo de los Premios Goya que se han celebrado este sábado en Barcelona. Allí ha posado en solitario ante las cámaras en la alfombra roja, como si se tratara de una celebrity en la gran noche del cine español.
La mujer del jefe del Ejecutivo reaparece de esta forma en plenos escándalos de corrupción que afectan al Gobierno de su marido, a su cuñado David o al propio PSOE. Además, ella sigue imputada por hasta cinco delitos: tráfico de influencias, corrupción privada, apropiación indebida, intrusismo profesional y malversación.
Otros dirigentes políticos que han acudido a esta cita han sido los siguientes: la ministra de Trabajo, Díaz; la presidenta del Congreso, Armengol; el presidente de la Academia de Cine, Méndez-Leite; el presidente de la Generalitat de Cataluña, Illa; el ministro de Cultura, Urtasun, y el ministro de Transformación Digital López.
Como cada año, la edición de los Premios Goya ha servido para difundir mensajes políticos contra Israel y de rechazo al ataque de Estados Unidos contra Irán que ha culminado con la muerte del líder supremo de Irán, Ali Jameini. Sánchez, en declaraciones a los medios, ha repudiado el régimen «totalitario y cruel» del ayatolá Jamenei en Irán al tiempo que ha rechazado el ataque lanzado por los Estados Unidos e Israel contra ese país, que ha calificado como un «atropello a la legalidad internacional».
El dirigente socialista Sánchez ha considerado la situación en Oriente Medio como «muy preocupante» porque, ha afirmado, «de nuevo estamos hablando de un atropello a la legalidad internacional». Sánchez ha hecho «un llamamiento a la desescalada, al respeto al Derecho internacional» y ha advertido de que la violencia solamente va a traer más violencia «y más sufrimiento a la sociedad iraní, que está sufriendo ya la represión de un régimen absolutamente totalitario y cruel, particularmente con las mujeres».

