En este sentido, Saad al-Kaabi ha indicado, en declaraciones al diario británico ‘Financial Times’, que los ataques contra Irán podrían llevar a que todos los exportadores de energía de la región suspendan la producción en cuestión de semanas, algo que dispararía el precio del crudo y «podría hundir las economías». Además, ha avanzado que, incluso si la guerra terminara de inmediato, Qatar tardaría «semanas o meses» en volver a un ciclo normal de suministros tras el ataque con drones iraníes contra su mayor planta de gas natural licuado.
«Esperamos que, si esta situación continúa, todos los que no han declarado fuerza mayor lo hagan en los próximos días». «Todos los exportadores de la región del Golfo tendrán que declarar fuerza mayor», ha afirmado Kaabi. «Si no lo hacen, en algún momento tendrán que asumir la responsabilidad legal por ello: es su decisión».
Saad al-Kaabi ha subrayado que «si esta guerra continúa durante unas semanas, afectará al crecimiento del PIB en todo el mundo. El precio de la energía subirá para todo el mundo. Habrá escasez de algunos productos y se producirá una reacción en cadena de fábricas que perderán su capacidad de abastecer de suministros».
