Por CCAA, respecto a los de hace un año, se observa que en 16 de las 17 se incrementa el precio interanual en febrero. De mayor a menor son Castilla-La Mancha (11,4%), Asturias (9,9%), Comunitat Valenciana (8,9%), Castilla y León (8,5%), Región de Murcia (7,9%), Extremadura (7,7%), Cantabria (7,3%), Galicia (6,0%), Andalucía (5,6%), Canarias (5,1%), La Rioja (4,1%), País Vasco (2,3%), Aragón (1,6%), Baleares (1,0%) y Madrid (1,0%).
Por otro lado, la única región con descenso es Navarra, que ve descender el precio del alquiler un 8% en febrero.
En cuanto al ranking con el precio de la vivienda más caras para alquilar una vivienda en España, las cinco CCAA con precios superiores a los 15 euros el metro cuadrado al mes son: Madrid con 21,17 euros, Cataluña con 19,38 euros, Baleares con 18,53 euros, País Vasco con 17,01 euros y Canarias con 15,18 euros.
Le siguen Comunitat Valenciana con 14,08 euros, Cantabria con 12,95 euros, Andalucía con 12,03 euros, Asturias con 11,96 euros, Navarra con 11,69 euros, Aragón con 10,87 euros, Galicia con 10,31 euros, Región de Murcia con 10,29 euros, Castilla y León con 9,99 euros, La Rioja con 9,93 euros, Castilla-La Mancha con 8,49 euros y Extremadura con 7,51 euros.
«El precio del alquiler en España continúa en máximos históricos, alcanzando una media de 1.150 euros mensuales, el nivel más alto registrado hasta ahora. Sin embargo, al mismo tiempo empieza a apreciarse una desaceleración en el ritmo de crecimiento. Por cuarto mes consecutivo, las subidas dejan atrás los incrementos de doble dígito y comienzan a acercarse a una fase de mayor estabilidad», señala Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa.
CATALUÑA: topar los precios, un gran error
Dos años después de la entrada en vigor de la ley de zonas tensionadas en Cataluña -una normativa diseñada para limitar los precios del alquiler en municipios con alta presión inmobiliaria como Barcelona, Girona o Lleida- el mercado sigue enfrentando el mismo desafío estructural: la escasez de oferta de vivienda disponible.
La regulación, aplicada desde marzo de 2024 en 271 municipios catalanes, buscaba contener la escalada de los alquileres y facilitar el acceso a la vivienda en las zonas más saturadas. Sin embargo, los datos muestran que la demanda continúa superando con claridad la disponibilidad de viviendas en alquiler, especialmente en los principales núcleos urbanos. Tras la entrada en vigor de la normativa, el mercado registró una corrección inicial en algunas zonas. En Barcelona ciudad, por ejemplo, los precios del alquiler llegaron a caer cerca de un 6 % durante los primeros meses posteriores a la implementación de la ley. Sin embargo, esta moderación inicial ha dado paso a una estabilización posterior del mercado, con un repunte cercano al 3 % durante 2025, situando el precio medio del alquiler en torno a 1.153 euros mensuales. Aunque los incrementos de los alquileres se han moderado en algunas áreas reguladas, la presión sobre los precios se mantiene y continúa limitando la capacidad de muchos hogares para acceder a un alquiler asequible.
“Las medidas de control del alquiler pueden aliviar la presión sobre los precios en el corto plazo, pero no resuelven el problema estructural del mercado. Si la oferta de vivienda no crece al mismo ritmo que la demanda, la tensión seguirá existiendo”, explica Decaux, CEO y cofundador de Equito. “Regular los precios, -añade- puede ayudar a contener la subida de los alquileres durante un tiempo, pero no crea vivienda nueva. Si la oferta no crece de forma estructural, la presión del mercado termina reapareciendo”.
