Así lo reflejan los datos publicados este martes por la corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), que indican que en el acumulado del primer trimestre de 2026, España compró 14,06 millones de toneladas, un 9,6% menos que en el mismo periodo del año anterior.
En marzo, la llegada de Oriente Medio, que supuso el 4,8% del total, se desplomó un 54,6% interanual, hasta quedarse en 222.000 toneladas. Es un volumen íntegro procedente de Arabia Saudí, porque la venta desde Iraq se redujo a cero.
Libia fue el principal suministrador de crudo a España en el tercer mes del año (721.000 toneladas, 15,8% del total), con un alza del 47,3% respecto a marzo de 2025. Le siguen México (708.000 toneladas, un 12,8% más) y Brasil (689.000 toneladas, un 3,4% menos).
Por áreas geográficas, África (+4,9 interanual) es la principal zona de abastecimiento en el mes (38,0% del total). Le siguen América del Norte (-9,3%, 31,8% del total), América Central y del Sur (-12,0%; 22,1%), Oriente Medio (-54,6%; 4,8%) y Europa y Euroasia (-63,2%; 3,3%).
