La patronal considera que el sector afronta una etapa de transformación marcada por la consolidación empresarial, la transición energética, la digitalización y la evolución de la relación entre transportistas y clientes. Tras el crecimiento moderado del 0,9% registrado en 2025, ASTIC define 2026 como un «año bisagra», con un mayor dinamismo del tráfico nacional frente al internacional y un entorno especialmente exigente por la presión competitiva y la reducción de márgenes. Las previsiones de crecimiento llegan después de un arranque de año complicado para el sector. Según los últimos datos del Ministerio de Transportes, los costes de explotación aumentaron un 17,6% interanual durante el primer trimestre de 2026, impulsados por el encarecimiento de los carburantes, cuyo coste se incrementó un 41,1%. Al mismo tiempo, la actividad medida en toneladas-kilómetro descendió un 3,1% respecto al mismo periodo del año anterior, con caídas del 7,8% en el transporte nacional y del 0,7% en el internacional.
Su presidente, Olivella, señaló que las previsiones macroeconómicas respaldan este escenario, con un crecimiento estimado del PIB español del 2,3%, frente al 1,2% previsto para la eurozona. Según explicó, esta diferencia favorece especialmente al transporte doméstico, mientras que la menor demanda procedente de los principales socios europeos sigue condicionando la actividad internacional. No obstante, dvirtió también del impacto del contexto geopolítico sobre los costes operativos. En este sentido, señaló que la reciente escalada de tensión en Oriente Próximo ha elevado el precio del gasóleo en la Unión Europea, un factor especialmente relevante para un sector en el que el combustible representa más de un tercio de los costes de explotación.
Precisamente, los datos del Ministerio reflejan el mayor peso de esta partida en las cuentas de las empresas transportistas. El combustible pasó a representar el 36,2% de los costes de explotación de un vehículo articulado de carga general durante el primer trimestre, frente al 27,5% del trimestre anterior, superando incluso a los costes de personal y dietas.
Por otra parte, el foro analizó el proceso de concentración que vive el sector. España registró un récord de 62 operaciones corporativas en transporte y logística durante 2025, frente a las 55 contabilizadas un año antes, dado el fuerte interés de fondos de inversión y operadores industriales. El transporte por carretera mantiene un papel predominante en la economía española. Según los datos expuestos por ASTIC, el 96% de las mercancías que se mueven dentro del país y el 75% de las exportaciones con destino a la Unión Europea se realizan en camión. El sector está integrado por más de 100.000 empresas, en su mayoría pymes, cuenta con una flota cercana a los 360.000 vehículos pesados y genera más de 1,1 millones de empleos.
