Esta es la primera vez desde que comenzó el conflicto que el petróleo cotiza por debajo de los 72,48 dólares, su precio de cierre el día anterior a que EEUU e Israel comenzaran a bombardear Irán a finales de febrero.
Es tal el optimismo con Ormuz que el mercado de petróleo ha tomado la estructura de contango. Esta forma de la curva se produce cuando se prevé que el petróleo físico (el ya extraído) sobra, por lo que el crudo físico y los futuros más cercanos se venden a un precio más bajo que los futuros más largos de la curva. Desde Reuters explican que el crudo ya ha entrado en contango: «El Brent, la referencia mundial, cotiza 12 centavos más alto para los contratos con entrega en septiembre que para los de agosto, lo que implica que el mercado está descontando una amplia oferta inmediata, pero menos barriles en los próximos meses».
Alrededor de 20 millones de barriles de petróleo han salido del Estrecho de Ormuz en las últimas 24 horas, según ha revelado el secretario de Energía de EEUU, Chris Wright, en el Foro Global de Energía de Reuters en Nueva York, describiendo los envíos como un retorno a los flujos normales. Tres petroleros varados con 5 millones de barriles de crudo salían del estrecho el miércoles, según datos de transporte marítimo, gracias al acuerdo provisional entre Irán y Estados Unidos que ayuda a desbloquear los suministros retenidos en el Golfo.
Los cargamentos físicos de crudo se están vendiendo con descuento en todo el mundo, lo que modificaba los flujos comerciales a medida que los mercados se veían presionados por el rápido aumento de la oferta de Oriente Medio. Irán podría incrementar sus ventas tras un alivio temporal de las sanciones estadounidenses.
