De la mano de la austriaca Strabag Motorway y la neerlandesa Invesis, las firmas controladas por Ferrovial han ofertado 71.323 millones de coronas checas (en torno a 2.940 millones de euros al cambio actual) por adjudicarse el contrato.
La oferta presentada por este consorcio bautizado como ViAlliance35 es la más económica de las tres que hay sobre la mesa del Ministerio de Transportes checo. A su llamada también ha acudido un consorcio liderado por FCC, en alianza con Meridiam y Metrostav, con una oferta de 76.162 millones de coronas checas (3.142 millones de euros) y otro encabezado por la francesa Vinci, junto a los fondos británicos Arbdn y John Laing, con una oferta de 85.980 millones de coronas checas (3.547 millones de euros).
El proyecto también incluye la operación y el mantenimiento continuo del tramo de 17 kilómetros que conecta Litomyšl y Opatovec, así como la construcción de dos túneles de 4 y 1 kilómetros de longitud, respectivamente. De acuerdo con su calendario, el Ejecutivo checo contempla que las obras de construcción puedan comenzar este año.
