Según diversas fuentes, las conversaciones entre De Cos y el Ministerio de Economía, dirigido por Cuerpo, son periódicas y forman parte de una estrategia que se viene preparando desde hace meses.
Desde Economía destacan que España, como una de las principales economías de la eurozona, aspira a desempeñar un papel relevante en la próxima etapa del BCE y presentará una candidatura acorde con ese objetivo. De Cos evita pronunciarse sobre el proceso.
El respaldo del Gobierno es un requisito esencial para optar a la presidencia del BCE, un cargo que exige tanto prestigio técnico como capacidad para lograr apoyos políticos entre los países de la Unión Europea. Las fuentes consultadas descartan que existan reticencias en Moncloa hacia De Cos y subrayan que es la única opción española con posibilidades reales, gracias a su reconocimiento internacional y a su sólida trayectoria en política monetaria.
La elección del presidente del BCE corresponde a los Estados miembros de la zona euro, que deben alcanzar una mayoría cualificada. Posteriormente intervienen el Parlamento Europeo, el Consejo de Gobierno del BCE y, finalmente, el Consejo Europeo.
Entre los posibles candidatos también figuran el neerlandés Klaas Knot y los alemanes Joachim Nagel e Isabel Schnabel. No obstante, De Cos solo contemplaría abandonar el BIS para asumir la presidencia del BCE, ya que otros cargos del Comité Ejecutivo no supondrían un avance equivalente en su carrera.
La posible salida anticipada de Christine Lagarde antes de concluir su mandato en octubre de 2027 ha acelerado el debate sobre la sucesión, que previsiblemente cobrará fuerza tras el verano.

