La financiación estatal de la Seguridad Social muestra una marcada tendencia al alza. Hasta el 31 de mayo, las transferencias del Ejecutivo destinadas a sufragar los distintos tipos de prestaciones, especialmente las pensiones, se elevaron a 14.748,9 millones de euros, un 10,4% más que en el mismo periodo de 2025, lo que equivale a casi 1.389 millones adicionales, según un documento de la Intervención General de la Administración del Estado. Si se mantiene este ritmo los desembolsos en esta rúbrica pueden llegar a un nivel histórico en el cierre de 2026.
En los cinco primeros meses de este año, el Estado ejecutó el 38% de la dotación presupuestaria adicional prevista para este año mediante aportaciones a la Seguridad Social. En el mismo periodo de 2025, los desembolsos acumulados ascendían a 13.360,3 millones. Estos recursos se añaden a los ingresos procedentes de las cotizaciones sociales para financiar este tipo de prestaciones.
Dentro del presupuesto de la Seguridad Social, la mayor parte de los recursos se destina a financiar las prestaciones económicas del sistema, especialmente las pensiones contributivas, que concentran el grueso del gasto y constituyen el principal compromiso financiero del organismo. Hasta finales de mayo de 2026, el departamento que dirige Saiz destinó 68.648 millones de euros al pago de estas prestaciones.
Las pensiones de jubilación absorben la mayor parte de ese gasto. Esto se debe tanto al elevado número de beneficiarios como a que la cuantía media de estas prestaciones es superior a la del resto de pensiones contributivas. En concreto, las pensiones de jubilación sumaron un gasto de 50.590 millones de euros, lo que equivale al 73,69% del desembolso total en pensiones contributivas. Además, el peso de esta partida continuará creciendo en los próximos años como consecuencia de la progresiva jubilación de la generación del baby boom. Esta evolución demográfica incrementará el número de pensionistas y, en consecuencia, las necesidades de financiación del sistema.
Tras las pensiones de jubilación se sitúan las de viudedad, con un gasto de 10.420 millones. En la actualidad se abonan algo más de 2,34 millones de estas prestaciones. Les siguen las de incapacidad permanente, con 6.711 millones de euros, y las de orfandad, con 788 millones, según los registros del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
La Seguridad Social se mantiene como el principal destino de las transferencias. Concentra una dotación de 38.786,5 millones de euros en 2026. Esta cifra es ligeramente superior a los 38.749,1 millones consignados un año antes, según consta en el documento.
En el conjunto de la Administración, el Estado ha transferido 48.774 millones adicionales a los presupuestos, un 31,8% del total estimado para este año (153.373 millones). Además, se trata de un 0,10% más que lo ejecutado respecto al mismo periodo de 2025. También la transferencia total es un 0,6% más que el ejercicio anterior.
Por organismos, la Seguridad Social concentra el mayor volumen de transferencias y recibe el 30% del total. Le siguen las Familias e Instituciones sin Fines de Lucro, que representan el 22% de las transferencias, con 10.680 millones, y las entidades locales –principalmente los ayuntamientos–, con el 19% del total, equivalente a 9.306 millones.
Si se analiza el presupuesto para transferencias anual previsto, las comunidades autónomas ocupan el segundo lugar entre los organismos con mayor financiación. El Estado prevé transferirles 31.592 millones a lo largo de 2026. Sin embargo, hasta mayo únicamente había desembolsado 2.447 millones.

