El cambio se produce en una etapa de expansión para Aresbank y coincide con la normalización de las relaciones entre España y Argelia tras la crisis diplomática iniciada en 2022 por la posición española sobre el Sáhara Occidental.
Fundado en 1975, Aresbank cerró 2025 con un beneficio récord de 16 millones de euros, un 21% más que el año anterior. Especializado en comercio internacional y operaciones interbancarias, el banco aumentó un 25% el volumen de operaciones gestionadas, mientras mantenía estable su cartera crediticia.
La entidad desarrolla un plan estratégico de crecimiento liderado por Javier Sierra, centrado en ampliar productos y expandir su presencia en España. Entre sus nuevos proyectos destaca el lanzamiento de servicios de banca islámica y el refuerzo de su red comercial, que recientemente sumó una oficina en Valencia a las ya existentes en Madrid, Barcelona y Bilbao.
Aresbank también impulsa la contratación de talento para fortalecer una plantilla cercana al centenar de empleados. Todo ello se llevará a cabo ya bajo control exclusivo de Libyan Foreign Bank, uno de los mayores grupos financieros de África y Oriente Próximo.
España mantiene además una relevante relación comercial con Libia y Argelia. Las importaciones energéticas desde ambos países alcanzan varios miles de millones de euros anuales y podrían incrementarse tras la recuperación de los vínculos diplomáticos y comerciales con Argel.
