Durante su comparecencia en la Comisión de Interior, varios grupos denunciaron contradicciones sobre los avisos de Inteligencia y calificaron la actuación gubernamental de negligente y tardía.
ERC reclamó explicaciones sobre la información disponible antes de la entrada masiva de migrantes y cuestionó la supuesta colaboración de Marruecos en el control fronterizo. Junts, por su parte, calificó la situación de «desastre» y uno de los mayores fracasos de la legislatura, al considerar que el Gobierno conocía el agravamiento de la presión migratoria y no adoptó medidas preventivas suficientes.
La diputada Marta Madrenas reprochó además que las barreras marítimas se instalaran después de la avalancha migratoria y acusó a Marlaska de minimizar inicialmente la gravedad de la crisis.
Desde el PNV, Mikel Legarda habló de una actuación «negligente» y de un Gobierno «inactivo» durante semanas, mientras que Bildu sostuvo que el Ejecutivo reaccionó con lentitud y gestionó de forma deficiente los avisos previos. También criticó las discrepancias entre ministerios y alertó del deterioro de las condiciones en la ciudad autónoma.
Sumar coincidió en señalar la demora en la respuesta y la falta de información clara sobre la magnitud de la emergencia. Asimismo, cuestionó la cooperación de Marruecos y reclamó el traslado urgente a la península de las personas que permanecen en Ceuta y no pueden ser devueltas.

