El Brent supera los 91 dólares por barril y el West Texas alcanza los 86 dólares, impulsados por el temor a una nueva escalada del conflicto y a posibles problemas de suministro. Washington confirmó la destrucción de dos lanzacohetes iraníes en la isla de Larak. En concreto, el Brent, la referencia en Europa, despunta más de un 1,3%, hasta los 90 dólares el barril, poco antes de la media sesión en el Viejo Continente, en línea con el West Texas Intermediate (WTI), que rebota más de un 2,6%, hasta los 85 dólares el barril, y marca
máximos de una semana.
La tensión aumentó después de que Donald Trump amenazara con atacar la terminal petrolera de Kharg, principal centro exportador de crudo de Irán. La respuesta de Teherán no se hizo esperar. Según la Guardia Revolucionaria, el ataque estadounidense causó bajas entre sus tropas, por lo que Irán lanzó misiles y drones contra bases militares de EEUU en Jordania, elevando el riesgo de una extensión del conflicto.
Mientras tanto, Trump anunció que parte del petróleo extraído en Venezuela se destinará a reforzar la Reserva Estratégica de Estados Unidos.
