Aunque Sánchez afirmó en el Congreso que no existen “evidencias sólidas” de la implicación marroquí, la mayoría señala al país vecino. También reparte responsabilidades: casi el 75% apunta a mafias, redes de inmigración clandestina, redes sociales o a quienes cruzaron la frontera, y un 72% culpa además al Gobierno español.
La gestión del Ejecutivo sale muy castigada. Más del 60% de los encuestados considera que actuó mal o muy mal en rapidez, eficacia y transparencia, y la mitad suspende su cohesión interna. El reproche a la rapidez y la eficacia es transversal, aunque los votantes de PSOE y Podemos valoran mejor la transparencia y la unidad del Gobierno.
El sondeo sitúa a Vox como el partido considerado más capacitado para gestionar la inmigración, con un 27% de apoyo, por delante del PSOE, con un 18,5%, y del PP, con un 14%. Parte de ese respaldo procede de votantes populares y, en menor medida, socialistas.
En la valoración de los actores implicados, Marruecos es el peor parado: más del 80% cree que actuó mal. También suspenden Pedro Sánchez y el Gobierno de España, mientras que el PP y Alberto Núñez Feijóo reciben una valoración negativa de casi la mitad de los encuestados. Los mejor valorados son la Guardia Civil y la Policía, con un 52% de opiniones favorables.
La crisis ha reforzado el apoyo al endurecimiento fronterizo. El 70% de los españoles prioriza aumentar el control de las fronteras aunque perjudique a migrantes vulnerables, frente a un 20% que antepone la acogida. Esta posición es casi unánime entre votantes de PP y Vox y también mayoritaria entre los socialistas.
Respecto a los menores no acompañados, el 63% defiende devolverlos a Marruecos, aunque la ley no permite hacerlo automáticamente. Solo el 16,5% apoya repartirlos obligatoriamente entre comunidades autónomas y el 55% rechaza acogerlos en su propia comunidad.
El estudio revela además desconocimiento sobre la legislación migratoria: muchos ciudadanos ignoran que una persona que entra irregularmente puede solicitar asilo y casi la mitad desconoce que los menores solos no pueden ser devueltos de forma automática. Aun así, siete de cada diez ayudarían a alguien recién llegado si necesitara asistencia, aunque la mayoría avisaría después a las autoridades.
De cara al futuro, más del 80% reclama aumentar la vigilancia fronteriza, acelerar las devoluciones y pedir a la Unión Europea financiación y personal permanentes en la frontera sur. Solo el 10% cree que Bruselas ha apoyado suficientemente a España. También hay mayoría a favor de ampliar las vías legales de entrada y mejorar la cooperación con Marruecos a cambio de mayor control fronterizo.
El 72% cree que episodios como el de Ceuta volverán a repetirse. En cuanto a la relación con Marruecos, un 46% prefiere endurecerla, frente al 37% que apuesta por reforzar la cooperación. Sobre Ceuta y Melilla, casi el 64% considera incuestionable la soberanía española.
Para el 63% de los españoles, lo ocurrido en Ceuta es uno de los principales problemas del país. El sentimiento dominante ha sido la preocupación, citada por el 53%. En términos generales, casi el 54% considera que la inmigración es más bien negativa para España, frente al 33% que la ve positiva, con una fuerte polarización según el voto.
La encuesta se realizó mediante 2.000 entrevistas online a residentes en España, excepto Ceuta y Melilla, entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre, con un margen de error de ±2,2% y un nivel de confianza del 95%.

