Durante su discurso de apertura del nuevo curso parlamentario marroquí, el monarca destacó los avances logrados entre ambos países en materia de lucha contra la inmigración irregular, aunque advirtió de que la cooperación atraviesa dificultades por la existencia de normas que consideró «obsoletas» y por determinadas resoluciones judiciales que, a su juicio, dificultan la devolución de menores y de solicitantes de asilo que no cumplen los requisitos legales.
Mohamed VI sostuvo que el actual modelo de colaboración migratoria necesita una revisión y anunció la elaboración de una nueva hoja de ruta orientada a reforzar el desarrollo económico compartido, la competitividad y la estabilidad regional.
Las declaraciones se producen más de dos meses después de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta y en un momento de especial sensibilidad diplomática, pocos días antes de la visita oficial que Felipe VI y la reina Letizia realizarán a Ceuta y Melilla.
El monarca marroquí también reiteró que la relación con España debe construirse desde el respeto mutuo y la cooperación, rechazando cualquier intento de condicionar una alianza que calificó de estratégica para ambos países.
