A través de la cuenta de X En el nombre de Ábalos, gestionada por su entorno, el exdirigente socialista afirma que ha agotado la vía ordinaria y denuncia una supuesta vulneración de sus derechos fundamentales.
Ábalos cuestiona especialmente el criterio utilizado por el Supremo para mantener su competencia sobre el caso tras su salida del Congreso. A su juicio, el alto tribunal se amparó en un acuerdo no jurisdiccional de 2014 que no resulta aplicable a su situación y que, según sostiene, supone una interpretación que excede sus funciones.
La Sala de lo Penal rechazó esta semana los recursos de nulidad presentados por Ábalos y su exasesor Koldo García al considerar que existen múltiples pruebas que respaldan su culpabilidad más allá de las declaraciones del empresario Víctor de Aldama.
Condenado por organización criminal, cohecho, tráfico de influencias y malversación, Ábalos insiste en que su caso es distinto al precedente invocado por el Supremo. Argumenta que abandonó su escaño tras ser suspendido como diputado y después de que se acordara su ingreso en prisión provisional, circunstancias que, según defiende, justificaban la pérdida del aforamiento.
La decisión del Tribunal Constitucional será el próximo paso en la estrategia judicial del exministro para intentar revocar una de las condenas más severas derivadas del caso.
