Según fuentes policiales citadas por ABC, una patrullera de Marruecos entró sin autorización en aguas españolas un día después de la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla y permaneció en la zona durante más de siete horas.
La embarcación realizó maniobras en la bahía sur sin aviso previo ni comunicación diplomática, mientras la Guardia Civil seguía sus movimientos desde tierra. Pasadas las 16:00 horas, una patrullera española salió a interceptarla. El buque marroquí se retiró entonces a gran velocidad y regresó a su lado de la frontera sin que hubiera contacto ni inspección.
Fuentes del caso interpretan el episodio como una posible demostración de rechazo tras la visita institucional de Felipe VI y la reina Letizia, en un contexto marcado por las reivindicaciones de Rabat sobre Ceuta y Melilla.
El precedente de septiembre
El incidente se suma a la supuesta entrada, el 7 de septiembre, de la fragata marroquí Sultan Moulay Ismail en aguas territoriales españolas. Libertad Digital informó de que el buque se situó a unos 15 kilómetros de Ceuta, dentro del límite de las 12 millas náuticas, según registros del sistema de identificación automática naval.
Fuentes de Defensa citadas por ese medio descartaron que se tratara de un simple error de navegación. La fragata, equipada con misiles antibuque y antiaéreos y torpedos antisubmarinos, habría permanecido dentro del alcance de la costa ceutí. Estas informaciones apuntan a que los movimientos de la Marina marroquí continuaron después de los incidentes del verano.
Presión mediante embarcaciones civiles
Las maniobras denunciadas no se limitarían a unidades militares. Durante los momentos de mayor tensión fronteriza, España habría detectado comunicaciones de la Marina marroquí dirigidas a pesqueros para que entrasen de forma coordinada en aguas españolas. Aunque el tránsito entre ambas zonas es habitual, la novedad sería la existencia de instrucciones oficiales para aumentar la presión sobre el litoral de Ceuta.
Feijóo reclama una respuesta firme
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, sostiene que no se trata de episodios puntuales y ha pedido desplegar a la Armada, convocar a la embajadora marroquí, llamar a consultas al embajador español en Rabat y exigir explicaciones al máximo nivel. También reclama que el Gobierno informe públicamente sobre lo ocurrido.
El Gobierno niega nuevos incidentes
La Moncloa rechaza esta versión. Fuentes del Ejecutivo citadas por EFE aseguran que ni las Fuerzas Armadas ni la Guardia Civil tienen constancia de nuevas incursiones posteriores a las registradas a finales de julio. El Gobierno mantiene que aquel episodio fue puntual y defiende que la comunicación entre las Armadas de España y Marruecos es buena, fluida y constante.
En paralelo, Iustitia Europa ha solicitado a la Audiencia Nacional una investigación sobre la posible entrada no autorizada de buques militares extranjeros en aguas españolas. La iniciativa pide informes al Ministerio de Defensa, el CNI, la Armada y la Guardia Civil para aclarar los hechos y la respuesta operativa.

