El cambio rompe la tendencia de 2024 y 2025, cuando España creció por habitante más que la media de la eurozona y que economías como Alemania y Estados Unidos. En 2027, la brecha se ampliaría: el PIB per cápita español avanzaría un 0,8%, frente al 1,3% alemán y el 1,1% de la zona euro.
La diferencia entre el crecimiento total y el crecimiento por habitante será en España de un punto porcentual en 2026, la mayor entre las economías comparadas. Reino Unido ocupará la segunda posición, con una brecha de 0,6 puntos.
El Banco de España calcula que el PIB español crecerá un 2,6% este año, impulsado por el consumo privado, la inversión, el empleo y el aumento de la población activa, ligado principalmente a la inmigración. Según otro análisis del organismo, el crecimiento demográfico ha aportado unos 0,7 puntos anuales al avance del PIB desde 2019.
Para 2027 se espera una desaceleración suave por la pérdida de impulso del turismo, el final de los fondos europeos y el menor dinamismo de la demanda ante la inflación. El FMI mantiene su previsión de crecimiento total en el 1,8%.
La productividad por ocupado avanzará alrededor del 0,5% en 2026 y 2027. Según el economista de Fedea Javier Ferri, el crecimiento español se apoya en buena medida en sectores como la restauración y la hostelería, donde las ganancias de productividad son reducidas.

